Tener un embarazo antes de los 16 años de edad puede provocar diversos problemas de salud en el binomio madre-hijo, entre los cuales se encuentran nacimientos prematuros y bajo peso al nacer, mientras que para la joven los riesgos son contraer infecciones urinarias y vaginales, deficiencias nutricionales e hipertensión arterial.
La doctora Josefina Lira Plascencia, coordinadora de la Clínica para la Atención de la Paciente Adolescente del Instituto Nacional de Perinatología (INPer), de la Secretaría de Salud, informó que datos de la Organización Panamerica de la Salud señalan que cada año mueren en el mundo 125 mil adolescentes por alguna complicación del embarazo.
Ante esta problemática que presentan los embarazos en menores de 16 años, el INPer estableció desde 1988, una Clínica para la Atención de la Paciente Adolescente, la cual ha brindado atención especializada a dos mil 240 jovencitas.
Puntualizó que en esta clínica las adolescentes reciben una atención médica integral que ha permitido disminuir considerablemente los riesgos tanto para la madre como para el bebé, por lo que se ha logrado aumentar el tiempo de gestación a 37 semanas -considerado ya como un embarazo de término- y en promedio tener recién nacidos de dos kilos 800 gramos.
"La atención que se les brinda en el INPer a una paciente adolescente no se otorga en ninguna otra institución en nuestro país, inclusive a nivel Latinoamericano los resultados que tenemos en este grupo de población han sido extraordinarios y nos colocan a la vanguardia en la atención especializada en esta población", subrayó la doctora Lira Plascencia.
Indicó que en promedio el 85 por ciento de la población que es atendida en la clínica son adolescentes entre los 15 y 16 años y un 15% menores de 13 años, las cuales en su mayoría han sido víctimas de abuso sexual por parte de algún familiar.
Por ello, exhorto a los padres de familia a que hablen abiertamente de sexo son sus hijos, pues comentó que el problema de los embarazos en adolescentes se debe a que no hay una información clara y amplia sobre los diferentes métodos anticonceptivos, ya que gran mayoría de los jóvenes los conoce pero no saben cómo usarlos.
Subrayó que un joven informado y que usa algún método anticonceptivo, no necesariamente se convierte en una persona promiscua. La experiencia que se tiene, añadió, es que los adolescentes van en busca de cariño y respeto, y piensan que esos valores los van encontrar en una relación de este tipo.
La especialista informó que en una encuesta realizada en el Distrito Federal, en este grupo de población, se encontró que 30% de los entrevistados reportaron el no haber planeado llevar acabo una relación sexual.
Comentó que influyen también los factores como el entorno social y económico, y destacó que un gran porcentaje de las adolescentes que se embarazan, lo hacen como la única alternativa de salir de su casa, en donde tienen serios problemas de comunicación y relación interfamiliar.
De este modo, podemos considerar que el embarazo en adolescentes es un fenómeno social, ya que se ha encontrado que el 70% de las madres de las menores de edad que se atienden en el INPer, también tuvieron su primer embarazo antes de los 16 años.
La doctora Plasencia destacó que una vez que las adolescentes son atendidas de su embarazo, el 97% de ellas salen utilizando un método anticonceptivo, decisión que resulta sumamente importante, pues de no ser así, se estima que hasta un 50% de ellas regresaría al año para ser atendidas de nuevo.
Finalmente, dio a conocer que en las próximas semanas se integrará a la página de Internet del INPer un ícono de la Clínica para la Atención de la Paciente Adolescente, donde los jóvenes encontrarán información sobre los servicios que se brindan, pero sobre todo lo relacionado con el uso de los métodos anticonceptivos.