Una prolongada falta de control de la diabetes origina problemas como infarto, accidente cerebrovascular, pérdida de visión, daño renal o amputación de miembros, los cuales pueden evitarse mediante un tratamiento integral que contemple una dieta adecuada, practica de ejercicio, ingesta de medicamentos y verificación frecuente de los niveles de azúcar en sangre, llamada también glucosa.
“Para lograr un mayor apego al tratamiento y con ello evitar las terribles consecuencias de esta enfermedad, una acción de eficacia comprobada es el automonitoreo de los niveles de glucosa en la sangre, actividad que permite verificar el comportamiento de la glucosa y la respuesta del organismo al tratamiento”, aseveró la especialista en medicina interna del Hospital Ángeles del Pedregal, Eliana Cejudo Carranza.
Las personas con diabetes que en su casa miden y registran diariamente sus niveles de azúcar, perciben rápidamente y con precisión un aumento (hiperglicemia) o disminución (hipoglucemia) de la glucosa en su organismo. Con ello toman acciones inmediatas tendientes a estabilizarla, lo que les sirve para prevenir e incluso aplazar las complicaciones agudas de dicha enfermedad”.
“Si bien todas las personas con diabetes necesitan automonitorearse, la frecuencia depende de las necesidades de cada paciente. Por ejemplo, algunos requieren vigilar sus niveles en ayunas, otros antes de comer, unos más, verificarlos dos horas posteriores a la ingesta de sus alimentos, incluso hay quien debe medirse varias veces al día; pues todo depende si son gente con diabetes tipo I, tipo II o gestacional, si están en el hospital o en casa, o si ingieren otros medicamentos”, aclaró.
Una idea anticuada es creer que con una medición de glucosa en ayuno, cada tres semanas, es suficiente para determinar la situación del paciente. Sin embargo, “sabemos que los niveles varían día a día e incluso hora con hora, pues esto depende de la frecuencia, cantidad y calidad de los alimentos ingeridos, si se está en reposo o en actividad física o algún tipo de medicamento. Así que pensar en un registro al mes es algo obsoleto e inútil que no dice nada”, afirmó la Dra. Cejudo Carranza.
En cualquier caso, “lo importante es llevar una constante medición y adecuado registro, para que paciente y médico hagan los ajustes necesarios al tratamiento, desde una modificación de dieta, aumento o disminución de actividad física, reducir o incrementar las dosis de medicamentos hasta cambiarlos”, precisó la especialista del Hospital Ángeles.
Explicó que “la medición de la glucosa se hace pinchando con una lanceta especial la punta de los dedos, se obtiene una cantidad diminuta de sangre y es depositada en una tira reactiva, ésta es colocada en el glucómetro para que haga la lectura, anteriormente los aparatos para medir la glucosa debían calibrarse previamente, pues de lo contrario se obtenían lecturas erróneas”.
“Afortunadamente, la tecnología actual hace ambas tareas de medición y registro de manera mucho más sencilla y con lecturas más precisas cercanas a las de un laboratorio. Por ejemplo, Ascensia Contour, es el primer glucómetro libre de calibración en el mercado mexicano, característica que ofrece una exactitud en la medición de la glucosa de hasta 96 por ciento”, afirmó.
Además, “la miniaturización de la tecnología contribuye a que en un aparato de tamaño compacto puedan ofrecerse múltiples beneficios, como Ascensia Contour que requiere menos de la mitad de sangre que el promedio de los medidores tradicionales, por lo que la punción con la lanceta ultrafina es poco profunda y de mínimo dolor”.
Resaltó que “este innovador glucómetro libre de calibración, mediante un programa informático adicional (Ascencia Winglucofacts) es capaz de almacenar y transferir hasta 240 resultados a una computadora para compartirlos en línea con el médico tratante y decidir los ajustes necesarios al tratamiento con lo que se ahorra tiempo de atención y consulta, lo cual es relevante si consideramos que en México poco más de 5 millones de personas padecen la enfermedad y, de éstos, más de un millón ignoran padecerla”.
La especialista en medicina interna Eliana Cejudo Carranza, concluyó que “la práctica constante del automonitoreo por parte del paciente ayuda a los médicos a hacer diagnósticos más precisos e indicar tratamientos individualizados para un control exitoso de la diabetes y con ello brindar mejor calidad y expectativa de vida a la gente con diabetes mellitus”.