Pfizer anunció que los pacientes hipertensos que recibieron tratamiento en base al fármaco antihipertensivo besilato de amlodipino presentaron niveles más bajos de presión arterial central, la cual se ha demostrado que es un indicador independiente de eventos cardiovasculares y renales, en comparación con los pacientes que fueron tratados en base a betabloqueadores. Los resultados se presentaron esta semana durante el encuentro anual de la American Heart Association en Dallas.
CAFE (Evaluación de la función de las arterias de conducción), un sub-estudio del ASCOT (Estudio angloescandinavo de resultados cardíacos), es el primer estudio clínico que evalúa los efectos a largo plazo de dos tratamientos antihipertensivos sobre los niveles de la presión arterial central comparada con la periférica.
La presión arterial central es la presión en la aorta, que determina el estrés y el daño sobre el corazón y los vasos principales. La medición de la presión arterial periférica, mediante el uso de un baumanómetros, es considerada una alternativa práctica, aunque menos precisa, para medir la presión arterial central.
“El CAFE demuestra por primera vez en un estudio clínico de resultados de gran envergadura que los fármacos antihipertensivos tienen efectos considerablemente distintos sobre la presión arterial central, a pesar de tener un efecto similar sobre la periférica,” señaló el Dr. Bryan Williams, profesor de medicina en el Departamento de Ciencias Cardiovasculares de la Universidad de Leicester, Reino Unido.
“Se demostró que el tratamiento con amlodipino es más efectivo para disminuir la presión arterial central que el tratamiento con atenolol. Estos resultados, combinados con los beneficios que se observaron en el estudio ASCOT sobre la mortalidad cardiovascular y total, pueden tener consecuencias significativas sobre los lineamientos para tratar la hipertensión.”
El estudio CAFE abarcó aproximadamente 2.200 pacientes reclutados de cinco centros del ASCOT del Reino Unido e Irlanda. Dentro del estudio, la presión arterial central se calculó a partir de la presión de pulso mediante una metodología reconocida.
“El CAFE resalta información importante sobre los beneficios cardiovasculares asociados con cada tratamiento antihipertensivo,” explicó el Dr. Michael Berelowitz, vicepresidente Senior de Investigación Mundial Médica y de Resultados .
“Los hallazgos del estudio son prueba de la eficacia de Norvas para reducir la presión arterial central, que parece ser un indicador importante e independiente del riesgo cardiovascular de los pacientes.”
El tratamiento con Besilato de amlodipino redujo la presión arterial central en un porcentaje significativamente más alto que el tratamiento con atenolol: la presión sistólica central disminuyó aproximadamente 4,3 mm/Hg más. Esta diferencia, importante desde el punto de vista clínico, puede ayudar a explicar la diferencia considerable en los resultados cardiovasculares del estudio ASCOT.
“Es importante resaltar que aunque los dos medicamentos antihipertensivos logran disminuir la presión arterial periférica, la disminución alcanzada en las cifras de presión central resultó ser muy diferente, lo cual tiene gran relevancia cuando se entiende el impacto de la presión central sobre las posibles complicaciones cardiovasculares de la enfermedad”, comentó el Dr. Jorge Saenz, Gerente Médico del área, al hablar del beneficio adicional de besilato de amlodipino.
La hipertensión es uno de los factores de riesgo más extendidos para la enfermedad cardiovascular y afecta a casi 800 millones de personas en todo el mundo, en México el 30.05 % de la población la padece (1). Se presume que por lo menos el 80 por ciento de los hipertensos puede padecer otros factores de riesgo cardiovascular sin tratar; el alto colesterol es el factor de riesgo más común.
El estudio ASCOT, que duró cinco años y fue uno de los estudios sobre hipertensión de mayor envergadura de la historia, abarcó más de 19.000 pacientes hipertensos de Europa.
El estudio comparó los efectos cardiovasculares de un tratamiento en base a Besilato de amlodipino versus el tratamiento estándar en base a betabloqueadores sobre la reducción de eventos cardíacos en pacientes con hipertensión y otros factores de riesgo cardiovascular.
Los pacientes tratados con Amlodipino tuvieron reducciones significativas en la mortalidad cardiovascular, la mortalidad total y los eventos y procedimientos cardiovasculares en general, incluidos los ataques cardíacos y accidentes vasculares-cerebrales, comparado con los pacientes tratados con betabloqueadores.