Vigilar la salud de su hijo; tarea del pediatra

 
 
 
por: Sanofi/Redacción
Fuente: esmas.com
 

Llevar a los niños con un especialista es primordial para su desarrollo, tratamiento y salud

 
Acercarse, escuchar y atender las recomendaciones del médico pediatra, no sólo puede ayudarle a entender mejor a su hijo durante los primeros meses de vida, sino también contribuye a establecer lazos de confianza que permitirán depositar en el médico la salud y bienestar de los pequeños por muchos años.

Esta relación con el médico es de vital importancia pues es el único capacitado para vigilar la evolución y crecimiento del recién nacido así como para suministrar el tratamiento adecuado en la población infantil, comenta el doctor Luis Xochihua Díaz, Presidente de la Asociación Médica del Instituto Nacional de Pediatría.

Por ejemplo, durante los primeros años de vida, aplicar oportunamente una vacuna puede representar no sólo una infancia feliz, sino también garantiza una vida saludable para los pequeños por el resto de su vida. Por ello -recomienda el especialista- que al visitar al pediatra se aproveche para administrar a los menores las inmunizaciones correspondientes, evitando así, olvidos en su aplicación y protegiéndolos de enfermedades como varicela, rubéola, sarampión, paperas polio, tos ferina, difteria, influenza o hepatitis A, entre otros.

Hay que recordar que es tarea de los pediatras explicar y orientar a los padres de familia sobre los beneficios de contar con un esquema de vacunación completo, que incluya todas las vacunas que aparecen en la Cartilla Nacional de Vacunación e incluso algunas otras no integradas en la misma como las de varicela y la hepatitis A.

“No hay que olvidar que todas las vacunas en edad pediátrica son necesarias para la salud del infante. ¡No hay una de mayor o menor importancia!” afirma el médico pediatra Luis Xochihua Díaz.

Sin embargo, algunos padres primerizos pierden fácilmente la confianza en su pediatra ante la desesperación de ver que pese al tratamiento médico recomendado no hay la mejoría esperada en el pequeño, cuya salud ha sido mermada por vez primera, ante esto hay que concienciar a los padres de que el especialista es un verdadero consultor de salud en los niños, principalmente durante los primeros años, y como profesionales, son dignos de toda confianza.

La relación entre el pediatra y padres debe ser muy estrecha, ya que la experiencia y conocimiento del especialista en conjunto con el contacto y cariño de los papás son de gran utilidad para la vida del pequeño.

El médico es capaz de enseñar a los progenitores a diferenciar entre distintas dolencias del bebé, como cólicos o pequeñas fiebres derivadas de la aplicación de alguna vacuna; al igual que aconsejarlos en asuntos como una alimentación adecuada y algunos cuidados especiales, a su vez, los padres pueden informar con mayor precisión al médico sobre las distintas alteraciones que registre la salud del niño lo que permite al pediatra emitir un mejor diagnóstico que contribuya a la salud del bebé.

Acercarse al pediatra, consultarlo y permanecer en contacto estrecho con él, son algunas de las recomendaciones que todo padre primerizo consideraría para garantizar la salud de su bebé y la felicidad en el hogar.

 
 
 
La confianza y bienestar del niño dependerá del pediatra.
La confianza y bienestar del niño dependerá del pediatra.
Foto: esmas.com
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