Hostigamiento sexual laboral

 
 
 
por: Instituto Nacional de las Mujeres/redacción
Fuente: esmas.com
 

La participación de las mujeres en el ámbito laboral ha aumentado los casos de hostigamiento sexual

 
La participación de las mujeres en el ámbito laboral se ha incrementado notablemente en las últimas décadas, pero es un hecho que la mayoría de los sectores continúan profundamente masculinizados, en su concepción, estructura, organización y regulación, lo que posibilita la permanencia de formas de violencia laboral como la discriminación salarial, la segregación ocupacional vertical y horizontal y el hostigamiento sexual.

Esta conducta, tolerada y encubierta en muchos centros de trabajo, es la responsable de que una de cada cuatro mujeres sea despedida y que cuatro de cada diez renuncien por tal motivo, de acuerdo con estimaciones de la Organización Internacional del Trabajo (OIT). A través del hostigamiento sexual se expresa una forma de discriminación de género, en el que las mujeres están mucho más expuestas a ser las víctimas, directas e indirectas, precisamente porque carecen de poder, se encuentran en posiciones más vulnerables e inseguras o bien, cuando se les percibe como una amenaza potencial para obtener puestos de mayor jerarquía.

Las consecuencias del hostigamiento sexual en el trabajo tienen profundos efectos negativos no sólo para la víctima -estrés, frustración, pérdida de autoestima, desmotivación, ausentismo-, sino para el resto del personal que tiene que desarrollar sus actividades en ambientes contaminados y hostiles que afectan su desempeño; para las empresas o instituciones, significa decremento de sus niveles de productividad, una imagen desfavorable y un clima laboral negativo. Para la sociedad en su conjunto este tipo de prácticas impiden el logro de la igualdad y la equidad de género.

El hostigamiento sexual es una forma de violencia laboral que atenta contra la integridad física, psicológica y económica de las personas, elimina sus oportunidades de desarrollo profesional y la posibilidad de trabajar en un ambiente sano, digno y seguro, socava su confianza y autoestima y generando en ellas un estado de permanente tensión emocional; además de disminuir su rendimiento y aumentar los riesgos de accidentes laborales.

El hostigamiento sexual en el trabajo es una violación a los derechos humanos, sexuales y laborales de las trabajadoras. Es una práctica discriminatoria, pues limita el ejercicio de un derecho y niega el principio de igualdad de trato y de oportunidades de las personas en el trabajo; por ello contraviene las disposiciones de la Constitución Política Mexicana, en la que se prohibe la discriminación y se establece la igualdad ante la ley entre hombres y mujeres. Del mismo modo, transgrede los instrumentos internacionales vinculatorios ratificados por México, cuya observancia es obligatoria.

El hostigamiento sexual se encuentra consignado en el Código Penal para la Federal y en las legislaciones locales de 20 entidades federativas, incluyendo el Distrito Federal, como delito contra la libertad sexual de las personas y el normal desarrollo psicosexual, procediendo en contra del hostigador a petición de la parte ofendida, es decir, mediante la denuncia formal de la víctima.

. Como respuesta a esta problemática, el Inmujeres realizó en 2004 y 2005, conferencias sobre el “El hostigamiento sexual, un problema de salud laboral e inequidad de género”, con los Institutos de la Mujer en el Distrito Federal; para la Equidad de género en Yucatán, Jalisciense de las Mujeres y el Sinaloense de la Mujer, con la participación de representantes de los sectores: laboral, administración pública federal, poderes legislativo y judicial, ejecutivo local, organizaciones sindicales, organizaciones no gubernamentales, empresas privadas e instancias de educación superior.

El conjunto de acciones realizadas permitió consolidar acuerdos con las diferentes instancias, para enriquecer y difundir la problemática que genera el hostigamiento laboral, y establecer medidas encaminadas a impulsar la transversalidad en políticas públicas.

De manera paralela y en coordinación con Comunicación Social y las Instancias Estatales de la Mujer, se llevó a una campaña masiva de difusión, sobre el tema, a nivel nacional.

En este mismo sentido, se publicó “Las mexicanas y el trabajo III. El hostigamiento sexual”; con el fin de difundir esta problemática y apoyar a las mujeres que se encuentran en esta situación.

En este año, con el objetivo de realizar acciones que se traduzcan en la promoción de políticas públicas que garanticen ambientes de trabajo sanos, de respeto a los derechos humanos y laborales de las mujeres, se promoverá la adopción de Rutas Críticas de Atención, Prevención y Sanción del Hostigamiento Sexual en las Instituciones Públicas y empresas.

 
 
 
Antes de lamentar se tiene que denunciar.
Antes de lamentar se tiene que denunciar.
Foto: esmas.com
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