Nueve de cada diez infecciones respiratorias agudas que se presentan en los niños de nuestro país son de origen viral, estos padecimientos son fáciles de combatir pero se complican debido a la falta de control en la aplicación de los medicamentos administrados a los pequeños, especialmente en el caso de antibióticos, aseguró el doctor Luis Xóchihua Díaz, jefe del Departamento de Infectología III del Instituto Nacional de Pediatría.
“Las infecciones respiratorias originadas por virus, no necesitan antibióticos para su atención y curación, los niños tienen la suficiente fuerza en su sistema inmunológico para recuperase de la enfermedad. Sin embargo, los padres de familia tienen la mala costumbre de administrarles este tipo de medicamentos y eso hace que se complique el padecimiento” explicó.
De acuerdo con el especialista, aproximadamente el 40 por ciento de los casos de infección viral se atiende con antibióticos, “cuando en realidad estos no son necesarios”, lo que ocasiona resistencia bacteriana y la eventual complicación de la enfermedad, e incluso puede provocar la muerte de los pequeños.
“El problema de utilizar antibióticos en infecciones causadas por virus es que el medicamento no actúa contra estos, pero sí ocasiona la muerte de las bacterias que viven en el organismo humano, tanto buenas como malas, esto crea un desequilibrio y hace que la enfermedad se complique” señaló.
El doctor Xóchihua Díaz explicó que en México el uso de antibióticos es indiscriminado y que las consecuencias de hacerlo son muy graves pues en nuestro país la segunda causa de muerte entre los niños son las infecciones respiratorias agudas, padecimientos que son perfectamente controlados pero que se complican por está mala práctica.
Otro factor que complica el proceso de curación de las infecciones respiratorias es la falta de apego a los tratamientos, señaló. “Las terapias con antibióticos deben seguir un desarrollo específico y por los días que el médico lo haya indicado. Desgraciadamente el mal sabor de los medicamentos, su complicada elaboración, la cantidad de ocasiones que se deben administrar al día o debido a una aparente mejoría inmediata en los niños, hace que los padres dejen de dar la medicina a sus hijos, provocando la potencial complicación de la enfermedad”.
Afortunadamente –mencionó- ya existen alternativas que permiten completar el tratamiento con antibióticos de manera más segura. “Hay una nueva tecnología denominada SIP, que consiste un nuevo dispositivo similar a un popote que tiene en su interior el antibiótico, lo cual permite administrar el medicamento de manera sencilla, pues basta que el niño tome su bebida preferida a través del popote y una vez que succione el líquido estará tomando el medicamento.”
“Tanto en los hospitales como en nuestros consultorios, hemos comprobado que esta tecnología permite que los niños completen su tratamiento sin ningún problema, pues cada dispositivo cuenta con una dosis exacta de medicamento, se administra cada doce horas y es muy práctico para los padres pues pueden llevarlo a cualquier lado sin necesidad de refrigerarlo o prepararlo como sucede con otras terapias de antibióticos” señalo el también presidente de la Asociación Médica del Instituto Nacional de Pediatría.
Finalmente, el especialista comentó que la participación de los padres y el médico pediatra es muy importante para tomar las mejores decisiones para controlar y curar las infecciones respiratorias agudas y evitar complicaciones de salud en los pequeños e incluso la muerte.