Día Mundial del Parkinson

 
 
 
por: Boehringer Ingelheim/Redacción
Fuente: esmas.com
 

El Parkinson es el segundo desorden neurológico crónico más común después del Alzheimer y en México lo padecen más de medio millón de personas

 

La población mexicana ha envejecido. En las próximas dos décadas el porcentaje mayor de habitantes corresponderá a personas mayores de 60 años, y con ello, a una mayor presencia de enfermedades propias de la tercera edad, como es el caso de la Enfermedad de Parkinson, por lo que el 11 de abril, se celebra el Día Mundial del Parkinson en honor al natalicio de su descubridor.

Pero ¿hay algo qué celebrar? ¿Realmente estamos preparados como sociedad y como personas para tratar, atender y enfrentar este tipo de padecimiento? La realidad es que estamos a tiempo de hacer conciencia y conocer y hacer frente a este tipo de enfermedades.

Como se sabe, el padecimiento recibe su nombre del médico británico James Parkinson quien publicó un ensayo en el que describe los síntomas de la enfermedad, y la nombra parálisis agitante, en 1817.

A casi 200 años de su descripción, la Enfermedad de Parkinson continúa siendo poco conocida debido a la escasa difusión que se hace de ella. Si bien es una enfermedad que se presenta principalmente en población de 60 años y más, también hay casos de Parkinson Juvenil. A lo largo de los años de investigación se han ampliado los hallazgos, uno de ellos es que esta enfermedad también puede presentarse en personas de entre 30 y 40 años de edad con consecuencias muy severas en su vida productiva.

La Enfermedad de Parkinson es un mal del sistema nervioso central y se caracteriza por ser un padecimiento crónico y degenerativo. A pesar de que aún no es posible la cura, en las últimas décadas se han hecho avances fundamentales en el esclarecimiento de las relaciones fisiopatológicas así como en la terapia de la enfermedad de Parkinson.

Uno de los descubrimientos más importantes fue realizado por el profesor Arvid Carlsson, Premio Nobel en los años 60, quien logró probar que el neurotransmisor llamado dopamina tiene un gran efecto en la habilidad para controlar los movimientos, y su falta ocasiona entumecimiento y rigidez muscular, lo que condujo a la conclusión de que su falta en ciertas partes del cerebro ocasiona el Parkinson, enfermedad que afecta a cerca de 4 millones de personas en el mundo, sin contar las que no han sido diagnosticadas.

Para transmitir información, cada célula nerviosa envía a otras células señales que son transmitidas con la ayuda de los llamados neurotransmisores. Estos neurotransmisores se producen continuamente en el interior de la célula. Por medio de este intercambio de neurotransmisores las señales llegan desde el cerebro a todas las partes de nuestro cuerpo a través de la médula espinal y los nervios periféricos.

Los neurotransmisores del cerebro son diversas sustancias químicas atrapadas por las células nerviosas, para convertirlas en impulsos eléctricos y transmitirlos, entre ellos existe un “equilibrio de neurotransmisores” constante. Esto significa que continuamente se están produciendo los distintos neurotransmisores en cantidades suficientes, garantizando la transmisión fluida y constante de información de una célula a otra.

Con la Enfermedad de Parkinson dicho equilibrio entre los neurotransmisores se altera y las células que producen dopamina mueren gradualmente conforme avanza la enfermedad. Al no contar con la cantidad correcta de dopamina se crea un exceso relativo de glutamato y en consecuencia un desequilibrio de los neurotransmisores en el sistema nervioso central.

La alteración del equilibrio de los neurotransmisores provoca el deterioro del control de los movimientos, en el cual hay dos factores que juegan un papel importante: la falta de dopamina y el exceso de glutamato.

El equilibrio de los neurotransmisores se puede restablecer con la ayuda de fármacos, tratando así el trastorno del movimiento.

Aunque la enfermedad de Parkinson todavía no es curable, si es posible controlar los síntomas con la ayuda de las nuevas terapias. Sin embargo, lo más importante es el diagnóstico temprano, el cual, junto con un tratamiento específico indicado para las necesidades de cada individuo, es posible aliviar los síntomas y mejorar la calidad de vida de los pacientes.

Para ello y con el fin de que los pacientes reciban un tratamiento integral adecuado, una terapia fisica integral y la atención de la depresión asociada, Boehringer Ingelheim y la Asociación Mexicana de Parkinson A.c. han unido esfuerzos para difundir un mayor conocimiento sobre este padecimiento.

En la actualidad existen tratamientos de estimulacón de los receptores de la dopamina  que ayudan a controla los síntomas ya que fungen como un agonista de la dopamina que actúa para que el organismo "crea" que recibe suficiente dopamina, con el propósito de que el paciente continúe con sus actividades cotidianas sin ningún problema.

Si bien la terapia farmacológica es básica para el control de la enfermedad, es conveniente seguir una terapia integral, donde el ejercicio, la alimentación y el apoyo familiar deben ser constantes.

Al igual que con todas las enfermedades, el diagnóstico temprano es especialmente importante en la Enfermedad de Parkinson. Puesto que todavía no es posible combatir la causa de la enfermedad la terapia farmacológica se enfoca en el tratamiento de los síntomas.

El objetivo del tratamiento farmacológico es reestablecer hasta donde sea posible el equilibrio de los neurotransmisores. Para ello, los médicos cuentan con distintos grupos de fármacos con mecanismos de acción diferentes y en observación con la progresión del padecimiento, el especialista modificará continuamente los fármacos que elija y la dosis de los mismos según su situación personal y el curso de la enfermedad.

 

 
 
 
Enfermedad que impide controlar el temblor y causa rigidez muscular.
Enfermedad que impide controlar el temblor y causa rigidez muscular.
Foto: Agencias
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