Un importante laboratorio anunció el día de hoy que la Administración de Alimentos y Medicamentos de los EUA (FDA, por sus siglas en inglés) ha aprobado la píldora de Pfizer para dejar de fumar, Vareniclina. Este medicamento -el primero de prescripción aprobado para dejar de fumar desde hace casi una década- recibió designación de revisión prioritaria por la FDA debido a su potencial de ser un avance terapéutico significativo comparado con las terapias existentes.
El tabaquismo, es la principal causa prevenible de enfermedad y de mortalidad prematura en el mundo.
En nuestro país, cada año el hábito de fumar se asocia a 150 fallecimientos diarios por enfermedad cardiovascular, al aumentar el riesgo de ataque cardíaco, accidente cerebrovascular y muerte súbita. En México 13 millones de personas son adictas al tabaco y se estima que el Estado mexicano invierte anualmente 29 mil millones de pesos en atender enfermedades derivadas del tabaquismo.
La adicción a la nicotina es sumamente difícil de dejar para muchos fumadores. Cuando los fumadores inhalan el humo del cigarrillo, la nicotina llega al cerebro en segundos y se une a receptores nicotínicos, los cuales activan la vía de recompensa en los circuitos cerebrales. Esto estimula el centro del placer en el cerebro. Los efectos iniciales pueden desaparecer rápidamente y se apodera un ciclo de deseo y retiro.
Vareniclina es único pues está específicamente diseñado para activar parcialmente el receptor nicotínico y reducir la severidad del deseo del fumador y los síntomas de retiro de la nicotina. Además, si una persona fuma un cigarrillo mientras está recibiendo el tratamiento, Vareniclina tiene el potencial de disminuir la sensación de satisfacción asociada con el tabaquismo. Esto puede ayudar a prevenir el ciclo de adicción a la nicotina.
"El descubrimiento y desarrollo de Vareniclina demuestra la ciencia de investigación vanguardista que ha dado como resultado el primer tratamiento de prescripción enfocado directamente a dejar el tabaquismo desde hace casi una década", afirmó Hank McKinnell, Presidente del Consejo y Director General Ejecutivo del laboratorio. "El tabaquismo daña casi todos los órganos en el cuerpo.
Es responsable de aproximadamente una de cada cinco muertes en los EUA y le cuesta al sistema de cuidado de la salud de los EUA alrededor de $167 MMDD cada año. Este avance médico de Pfizer ayudará ahora a muchos fumadores a dejar su adicción".
La aprobación de Vareniclina se basó en un programa exhaustivo de estudios clínicos incluyendo cuatro estudios piloto que involucraron a más de 2,000 fumadores de cigarrillo. Los sujetos en promedio habían fumado unos 21 cigarrillos al día durante un promedio de aproximadamente 25 años. En dos estudios de diseño idéntico, los pacientes que recibieron un curso de 12 semanas de tratamiento con Vareniclina (1 mg dos veces al día) casi cuadriplicaron la probabilidad de dejar el tabaquismo frente a aquellos que recibieron placebo y tuvieron casi el doble de probabilidad de dejar el tabaquismo que aquellos pacientes que recibieron bupropión (150 mg dos veces al día).
Los pacientes reclutados recibieron materiales educativos. Se hizo seguimiento a los pacientes por 40 semanas adicionales sin tratamiento. Después de un año aproximadamente, uno de cada cinco pacientes que habían recibido el curso de 12 semanas con Vareniclina permanecieron sin fumar. Para aquellos pacientes que dejaron el cigarrillo al final de las 12 semanas, un curso adicional de 12 semanas de tratamiento con Vareniclina dio como resultado una mayor probabilidad de éxito a largo plazo en dejar de fumar.
"Estos resultados sugieren que Vareniclina es un avance significativo", dijo el Dr. Cheryl Oncken, investigador clínico de Vareniclina y profesor asociado de Medicina en el Centro de Salud de la Universidad de Connecticut. "Nunca es demasiado tarde para dejar de fumar.
Las personas que dejan fumar antes de los 50 años de edad tienen la mitad de riesgo de morir de alguna enfermedad relacionada con el tabaquismo en los próximos 15 años, en comparación con aquéllos que continúan fumando. Los pacientes que no son capaces de dejarlo por su cuenta deben considerar buscar apoyo y tratamiento médico".