Dermatitis Atópica, una enfermedad muy frecuente

 
 
 
por: Roche/Redacción
Fuente: esmas.com
 

Afecta de manera importante la calidad de vida de los pacientes, principalmente niños

 
La piel es el órgano más grande y sin duda uno de los más importantes de muestro ser. Desde muy temprana edad, nos vemos y conocemos en buena medida a través de lo que nuestra piel nos refleja, como su color y textura , y se va constituyendo como un factor muy relevante que influye en nuestra autoestima y estado de ánimo.

Por estas y otras razones, la salud de la piel es una pieza fundamental dentro del cuidado diario, y cualquier daño o padecimiento en este sentido, capta de inmediato el interés y es objeto de toda atención , particularmente entre los padres de familia cuando el mal afecta a sus pequeños.

Este es el caso de la Dermatitis Atópica (DA), una enfermedad que se presenta principalmente en la infancia y donde la inflamación de la piel es una característica central, además de la presentación de prurito (comezón) y lesiones cutáneas. De acuerdo con algunos estudios, uno de cada diez niños presenta dermatitis atópica y sus manifestaciones pueden tener duración de meses o años, lo que la convierte en una enfermedad muy frecuente que ocupa uno de los primeros lugares dentro de la consulta dermatológica, en especial durante la primera década de vida.

Este padecimiento afecta de 3 a 20 % de la población .De acuerdo con la edad de los pacientes, el 60% de los casos padecen en el primer año de vida, 85% dentro de los primeros 5 años de edad, y sólo entre el 10 y 15% en épocas posteriores. En la consulta pediátrica de piel, la DA llega a estar entre los cinco primeros lugares.

Aunque es difícil predecir su nivel de afectación en cualquier individuo, la enfermedad generalmente es más severa y persistente en los niños pequeños, por lo que su manifestación tiende a ser menos frecuente a medida que aumenta la edad del paciente.

Con el transcurso del tiempo, casi 80% de los pacientes con Da desarrollan rinitis alérgica o asma en una etapa posterior de la infancia, y a menudo su enfermedad desaparece cuando crecen, sin embargo, la frecuencia con la que la DA se resuelve por completo cuando los niños crecen no está bien definida.

Aunque la distribución de las lesiones propias del padecimiento varía con la edad, su manifestación tiene un patrón característico:

Lactantes: Inicia a las pocas semana de nacimiento; se presentan lesiones en mejillas, respetando el centro de la cara, también puede haber síntomas en las regiones glúteas así como en extremidades.

Preescolar y escolar: La DA puede iniciar a los 3 años y presentarse por brotes a los 7,8,9 o más años. Las lesiones se observan principalmente en cuello, pliegues del codo y dorso de los pies.

Adultos: Suele presentarse en los párpados, alrededor de la boca, en las manos y en los pliegues.

La comezón producida por la enfermedad es intensa y puede ser intermitente durante todo el día, pero generalmente empeora en las últimas horas de la tarde y durante la noche. Es recomendable no rascar la lesión, ya que ésta puede inflamarse y generar un mayor daño.

La falta de sueño a causa de la comezón o prurito persistente es una complicación importante de la DA, particularmente en los niños. Produce fatiga durante el día y afecta significativamente la calidad de vida de pacientes.

Si bien la DA no es una enfermedad que ponga en riesgo la vida, salvo en casos excepcionales; se trata de una afección que a través de sus síntomas irritantes, doloroso y antiestético deteriora al enfermo.

Por el momento no existe medicamentos que curen dicha enfermedad , por lo que su tratamiento en la actualidad está destinado al control de los síntomas, evitar o atenuar las recurrencias.

La atención de estos pacientes varia dependiendo del grado y la extensión de la enfermedad, y debido a que un solo medicamento no alivia la DA, es necesario seguir medidas generales como el uso de jabones de baño especiales, algún tipo de baño coloide, mantener una buena humectación, evitar irritantes en la piel, utilizar prendas de algodón que estén en contacto con la piel, lavar dicha ropa con jabones de barra, etc.

Hasta hace poco tiempo, la forma más común del tratamiento de la Da era mediante esteroides tópicos, sin embargo, la toxicidad asociada a este tipo de fármacos, limita su uso especialmente en niños y zonas determinadas de la piel como cara, cuello y pliegues cutáneos.

En la actualidad , se ha iniciado el tratamiento con un nuevo tipo de medicamentos que son inhibidores de la calcineurina, que promete ser una mejor opción para la atención de la Dermatitis Atópica.

Como en todos los casos, lo que no debe perderse nunca de vista es que el tratamiento debe ser individualizado. La atención especializada, así como la correcta información al paciente, reducen el riesgo de que se busquen soluciones que puedan agravar el problema.

El mejor camino para encontrar el tratamiento adecuado siempre será a través de un profesional de la salud.

 
 
 
Uno de cada diez niños sufre esta enfermedad.
Uno de cada diez niños sufre esta enfermedad.
Foto: esmas.com
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