En el marco del Día Mundial de la Hipertensión Arterial el especialista Alberto Francisco Rubio Guerra, vicepresidente del Colegio de Medicina Interna de México, habla por primera vez de las crisis hipertensivas, condición que se presenta de manera recurrente en la población mexicana.
“Las crisis hipertensivas se originan cuando hay un aumento brusco de la presión arterial que ocasiona daño en uno o varios órganos, los más lesionados son: riñón, corazón y cerebro”, explica el médico internista Alberto Francisco Rubio Guerra, vicepresidente del Colegio de Medicina Interna de México.
El especialista afirma que las crisis hipertensivas se originan cuando hay un cambio brusco y muy intenso en la presión arterial, en el cual se compromete el flujo sanguíneo. Es decir, cuando hay una fuerte presión arterial, los vasos se cierran (contraen) de manera natural a fin de proteger al órgano blanco de la intensa presión que se está generando. Sin embargo, al cerrarse ya no circula la sangre y, en consecuencia, el oxígeno y los nutrientes esenciales, lo que provoca isquemia en el órgano afectado. Esto se puede manifestar clínicamente como:
Isquemia cardiaca
Si la presión sucede en el corazón se desarrolla una angina de pecho; y en casos graves un infarto masivo al miocardio.
Isquemia renal
Si la presión sucede en los riñones se presenta una falta de eliminación de las sustancias tóxicas que los riñones desechan de manera natural. En casos graves, se produce una falla renal.
Isquemia cerebral
Si la presión sucede en el cerebro se puede originar desde confusión mental hasta estado de coma y daño cerebral en casos graves.
Algunos de los síntomas son: somnolencia, confusión mental, convulsiones y pérdida del conocimiento. “La gravedad de una crisis hipertensiva no depende de las cifras a las que se eleve la presión arterial sino de la cantidad de vasos sanguíneos que se cierren, número que no está determinado ya que cada persona reacciona de distinta manera, de allí el peligro”, afirma el también investigador de la Clínica de Hipertensión del Hospital General de Ticomán.
Ante una crisis hipertensiva, –primera causa de consulta por complicación en el control de la hipertensión– el entrevistado afirma que “hay que acudir al hospital de inmediato a fin de bajar progresivamente y en cuidados intensivos la presión arterial. Esta se debe reducir en un lapso menor a una hora; si pasa más tiempo el paciente tendrá un daño casi irremediable”.
Pero ¿a quiénes les dan crisis hipertensivas?:
- Aquellos pacientes que cortan abruptamente su medicamento por alguna razón.
- Los que toman de forma irregular su medicamento.
- Aquellos que tienen un daño renal severo.
- Los pacientes que no tienen un buen apego al tratamiento.
Rubio Guerra explicó que la mejor forma de evitar las crisis es “llevar un buen control de su tratamiento medicamentoso, apegarse a él de la mejor manera posible, porque no está en juego el sentir un malestar en general, sino la vida misma”. En este sentido, la ciencia médica ha desarrollado el grupo de medicamentos conocido como antihipertensivos, de los cuales el llamado Besilato de Amlodipino se administra una vez al día y a cualquier hora.
Asimismo, es el médico quien recomendará el más adecuado tratamiento para cada paciente.