Nuevo estudio: Cáncer de piel

 
 
 
por: Redacción
Fuente: esmas.com
 

Especialistas definieron la cantidad normal de melanocitos presentes en la piel expuesta al sol

 
Hasta ahora, no existía un criterio para distinguir el daño solar del melanoma incipiente (in situ). Los resultados del estudio, que alumbran esta área indefinida del cáncer de piel, están disponibles en la edición de julio de Archives of Dermatology.

"La medicina tiene muchas incertidumbres y en muchas instancias, éstas llevan a tratamientos excesivamente agresivos", comenta el Dr. Ali Hendi, cirujano dermatólogo e investigador principal del estudio.

"No teníamos una manera precisa de distinguir entre cáncer y piel normal con excesiva exposición al sol; por ello, se diseñó este estudio a fin de descubrir el eslabón perdido".

Hay dos tipos básicos de cáncer de piel: el melanoma y el de tipo no melanoma, que incluye el cáncer de célula basal y el de célula escamosa. El melanoma es el más letal, según informa la Sociedad Americana del Cáncer, y aunque corresponde sólo al 4 por ciento de los cánceres de piel diagnosticados, ataña a casi todas las muertes. Se origina en los melanocitos, células que producen melanina, sustancia que da color a la piel, cabello y ojos.

El equipo del Dr. Hendi pensó que los patólogos y los médicos que practican la cirugía de Mohs podrían cometer el error de diagnosticar melanoma en forma excesiva en la piel dañada por el sol, lo que llevaría a cirugías adicionales e innecesarias, complicaciones y deformidad.

La cirugía de Mohs, llamada así por el Dr. Frederic E. Mohs que desarrolló la técnica, permite extirpar el cáncer de piel por etapas, limitando así la extirpación de tejido a la zona afectada solamente. Los cirujanos que la practican extirpan una fina sección del tumor, revisan su patología bajo un microscopio de alta potencia y logran detener la extirpación de tejido en cuanto llegan al borde del tejido enfermo.

Debido a la idea de que esta es una cirugía sumamente cuidadosa, los investigadores decidieron desarrollar criterios mediante los cuales fuera posible distinguir los cambios celulares que indican daño solar no canceroso de los que señala el melanoma.

En el estudio, se obtuvieron muestras de tejido sano de 132 pacientes de raza blanca, seleccionados al azar, que se sometían a la cirugía de Mohs debido a un cáncer de piel de tipo no melanoma en la cara o cuello. Se cortaron las muestras de los bordes de las áreas extirpadas, y éstas consistían en tejido normal no canceroso. Se descubrió que en la piel normal expuesta al sol, la cantidad de melanocitos en un diámetro de 0,5 milímetros (mm) fue de 15,6 (mientras que la piel intacta podría tener cinco o siete).

Los melanocitos adyacentes, que son otro indicativo empleado por los patólogos para diagnosticar melanoma incipiente, estuvieron presentes en varios grados, en todos menos 11 por ciento de las muestras. Por último, se descubrieron melanocitos a lo largo de los folículos capilares, hallazgo previamente atribuido sólo al melanoma en piel dañada por el sol. Los científicos indican que estos hallazgos son importantes debido a que muchos cirujanos extirpan tejido hasta alcanzar células intactas con distribución "normal" de melanocitos.

El Dr. Hendi predice que los resultados del estudio serán valiosos para los médicos que diagnostican y tratan el melanoma. "Ser capaz de ver en el microscopio y obtener una medida por la cual se determine la extirpación exitosa del melanoma in situ es algo que hemos deseado hace mucho tiempo", explica. "En muchos casos, los cirujanos podrán dejar de extirpar tejido mucho antes, lo que resultará en menos traumatismo a la piel". El equipo del Dr. Hendi recomienda a los médicos utilizar los resultados del estudio como su nueva línea de base para el diagnóstico del melanoma y la extirpación tisular.

 
 
 
Los resultados del estudio son la base del diagnóstico.
Los resultados del estudio son la base del diagnóstico.
Foto: esmas.com
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