Los científicos de La Clínica Mayo descubrieron que, en comparación con personas similares, las mujeres que desarrollan demencia presentan reducción del peso, hasta diez años antes de que aparezca la pérdida de memoria.
Los hallazgos se presentaron el 16 de julio durante la Conferencia internacional para la Enfermedad de Alzheimer y los Trastornos Relacionados de la Asociación de Alzheimer en Madrid, España.
"Descubrimos que el peso de aquellas mujeres que desarrollaron demencia disminuía, muchos años antes de la aparición de síntomas, comenta el Dr. David Knopman, neurólogo de La Clínica Mayo e investigador principal del estudio. "Esto ejemplifica los cambios que ocurren en la demencia, antes de la pérdida de memoria y del deterioro mental. Creemos que la enfermedad cerebral empieza a interferir, de alguna manera, con el mantenimiento del peso corporal, mucho antes de que la memoria y el pensamiento se afecten", añade.
El Dr. Knopman y sus colegas condujeron este estudio retrospectivo mediante el análisis de los historiales médicos de personas atendidas por proveedores de salud en el condado de Olmsted (sede de la Clínica Mayo), a quienes se diagnosticó con la aparición de demencia entre 1990 y 1994. Los científicos identificaron 560 pacientes y, para fines de comparación, también seleccionaron a un grupo de edad y género similares que no desarrolló la enfermedad.
Se determinó el peso de cada una de las pacientes durante el año en que recibieron el diagnóstico de demencia, y el que tenían 20 a 30 años atrás. Asimismo, se investigó el peso de aquellas pacientes que no desarrollaron la enfermedad, durante el mismo período de tiempo.
"Entre las mujeres que no siguieron el camino hacia la demencia, el peso promedio era de 140 libras, 30 años antes de que la enfermedad se diagnosticara en las personas del otro grupo", indica el Dr. Knopman. "Al finalizar el año en que el un grupo recibió el diagnóstico de demencia, el peso de las mujeres no afectadas por la enfermedad era de 142 libras.
Las mujeres que desarrollaron demencia más adelante, empezaron con un peso igual al de aquellas que no la presentaron, pero luego su peso se redujo a 136 libras, diez años antes de la aparición de síntomas y a 128, cuando éstos se manifestaron por primera vez", agrega el médico.
Según el Dr. Knopman, la causa de la pérdida de peso entre las mujeres que desarrollaron demencia es incierta, aunque los científicos tiene algunas teorías al respecto.
"Los hallazgos sobre la pérdida de peso suscitan inquietudes científicas respecto a la causa o causas de dicha disminución. Esto indica que se producen cambios en el cerebro, años antes de la pérdida de memoria misma. Pensamos que existen varias explicaciones factibles: las mujeres podrían tener menos iniciativa y perder interés en la comida; tal vez tengan menos sentido del gusto y olfato; o a lo mejor tienen un sentido de saciedad (sentirse lleno) precoz. Por otro lado y debido a que entre los hombres no observamos la pérdida de peso esperada, esta disminución puede tener estar directamente relacionada con cambios hormonales post-menopáusicos", dice el Dr. Knopman.
El Dr. Knopman explica que no considera que el descubrimiento sobre la pérdida de peso sea útil para diagnosticar demencia; y tampoco supone que al descubrir pérdida de peso en una paciente, los médicos de inmediato envíen a la persona a realizarse pruebas para la memoria. Sin embargo, espera que los investigadores sobre demencia puedan localizar los mecanismos cerebrales que afectan la pérdida de peso entre las mujeres que presentan demencia a fin de comprender mejor su desarrollo.
La demencia es un trastorno neurológico que afecta la capacidad de la persona para pensar, hablar, razonar, recordar y moverse. Las formas más comunes de demencia son: la enfermedad de Alzheimer, la demencia vascular y la demencia por cuerpos de Lewy.