HER2 es el nombre de una proteína producida por un gen específico cuya alteración puede producir cáncer.
Cuando el gen, que codifica a la proteína HER2, se amplifica, desencadena una producción excesiva, o “sobreexpresión” de HER2. Las cantidades excesivas de HER2 conducen a una proliferación celular incontrolada o maligna, mejor conocida como cáncer.
Aproximadamente, 25% de los tumores sobreexpresan HER2 o presentan una amplificación del gen HER2, lo que normalmente sucede en la fase temprana de la evolución de la enfermedad. Esto quiere decir, que 1 de cada 4 pacientes con cáncer de mama son HER2 positivo.
La sobreexpresión/amplificación del HER2 está relacionada con un peor pronóstico, ya que este factor hace que el tumor tenga una agresividad mayor y una probabilidad mayor de hacer metástasis.
Con el objetivo de determinar el tratamiento más eficaz y adecuado para su tipo de cáncer de mama. Una vez que la paciente es diagnosticada, es necesario llevar a cabo las pruebas necesarias para tener un diagnóstico específico y así determinar si es HER2-positivo.
Hay tres pruebas diagnósticas que son efectivas para determinar el estado de HER2:
-Inmunohistoquímica (IHC) – determina la sobreexpresión de HER2 en la superficie celular.
-Hibridación in situ por influorescencia (FISH) – detecta la amplificación del gen HER2 en el interior celular.
-Hibridación in situ cromogénica (CISH) – detecta la amplificación del gen HER2 en el interior celular.
Los tumores que presentan una amplificación del gen HER2 y/o aquellos que sobreexpresan HER2 en la superficie celular del tumor se identifican como HER2-positivos.
Considerando el pronóstico y la agresividad de la enfermedad HER2-positiva, todas las pacientes a quienes se diagnostique cáncer de mama metastático deberían someterse a pruebas para determinar su estado de HER2.