Un anuncio de la Comisión Europea ofrece una oportunidad de tratamiento a las mujeres embarazadas con diabetes gestacional ya que la insulina moderna, ha sido aprobada para utilizarla como terapia durante el embarazo.
Esta autorización es consecuencia de los resultados obtenidos del estudio mundial más grande hasta el momento, donde se comprobó el desempeño de las insulinas modernas en el control de los niveles de glucosa de las mujeres embarazadas.
La diabetes gestacional es un padecimiento que aparece durante el embarazo debido a que la placenta produce –como parte de un proceso natural- una serie de hormonas que provocan que la mujer genere resistencia a la insulina. Esta enfermedad representa un problema significativo para las mujeres embarazadas ya que estudios demuestran que las pacientes con este tipo de diabetes, en comparación con la población de maternidad general, tienen:
· Cinco veces más probabilidades de presentar una muerte prenatal (muerte del feto dentro del útero después de cumplidas 22 semanas de gestación).
· Incremento en el riesgo de tener una muerte perinatal (muerte repentina del bebé hasta siete días después del nacimiento).
· Duplican o aumentan -hasta 10 veces- la existencia de malformaciones severas del feto.
El Dr. Moshe Hod, director del área de medicina materna y fetal en la Universidad de Tel Aviv, comentó “sabemos que la diabetes gestacional está asociada con riesgos más elevados para la mamá y el bebé y que el cuidado intensivo de la glucosa en la sangre de las mujeres embarazadas es esencial para minimizar esos riesgos. Las mujeres que padecen diabetes gestacional ahora tienen una opción de tratamiento que garantiza un mejor control glucémico durante el embarazo. Esta aprobación también es una buena noticia para mujeres diabéticas que quieren concebir y para los profesionales de la salud responsables de su tratamiento”.
El estudio multinacional que involucró a 322 mujeres embarazadas con diabetes tipo 1 y que duró más de 4 años, reveló que la insulina moderna mejora significativamente los niveles de glucosa en la sangre después de la ingestión de los alimentos comparada con insulina humana.
El estudio también reveló que:
§ El riesgo de experimentar una hipoglucemia severa fue 28 por ciento menor en el grupo tratado con el nuevo medicamento.
§ Las malformaciones congénitas fueron reportadas en 3.8% de los casos tratados con la insulina moderna contra 5.5% en el grupo tratado con insulina humana.
Elisabeth Mathiesen, profesora asociada y jefe de medicina del Hospital de la Universidad de Copenhague, agregó “es increíblemente importante que las mujeres tengan un firme control de sus niveles de glucosa en la sangre, tanto antes como durante el embarazo para facilitar el desarrollo y crecimiento normal del feto”.
Ésta es actualmente la primera insulina moderna que tiene una autorización para ser utilizada durante el embarazo.