¿Duermes poco? Según los expertos en sueño, actualmente las personas duermen menos que antes y esta "falta de sueño" puede afectar la salud, las relaciones interpersonales y el rendimiento laboral.
Pese a la creencia popular de que se necesita dormir menos conforme se envejece, las necesidades de sueño generalmente permanecen constantes a lo largo de la vida adulta.
La falta de sueño realmente puede afectar su salud, pues se la acusa de algunas enfermedades y afecciones que van desde la gripe común al deterioro de la memoria y hasta la hipertensión.
Igualmente, se ha relacionado a la falta de sueño con un riesgo mayor para enfermedades cardiovasculares y algunos tipos de cáncer; además, por supuesto, si no duerme suficiente, hay buenas posibilidades de que esté irritable y con bajo nivel de energía.
Aquí mostramos sugerencias para mejorar su sueño:
- Convierte en prioridad tus horas de sueño. Dedica un tiempo adecuado para dormir (se recomiendan entre 7 y 8 horas diarias) y sólo cumple con las tareas que puedas realizar en el tiempo restante, en lugar de hacerlo al revés.
- Acuéstate y despiértate más o menos a la misma hora todos los días, incluso en fines de semana. Mantener un horario colabora en reforzar el ciclo de sueño y vigilia de tu organismo, además ayuda a dormir mejor por la noche.
- Evita la nicotina, cafeína y alcohol. La nicotina y la cafeína son estimulantes que pueden mantenerte despierto. El alcohol, aunque deprime y podría ayudar a adormecerse, puede provocar un sueño inquieto.
- No dejes de hacer ejercicio regularmente. El ejercicio especialmente los ejercicios aeróbicos, pueden ayudar a conciliar el sueño más rápidamente y favorece que sea más relajador.
- Mantente activo, pero recuerda que mantenerse demasiado ocupado podría evitar que duermas lo suficiente; y por otro lado, la desocupación puede provocar aburrimiento e incapacidad de conciliar el sueño.
- Prepara una rutina relajante para ir a la cama. Hacer las mismas cosas todas las noches le indica al cuerpo que es hora de descansar. Evita trabajar en la cama o usar la computadora portátil.
- Procura que tu habitación sea fresca, oscura, silenciosa y cómoda. Ajusta las luces, temperatura, humedad y nivel de ruido de acuerdo a tus preferencias. Generalmente, las mascotas interrumpen el sueño, aunque no te hayas percatado de ello; por lo que tal vez sea preciso que pongas límites, si éstas comparten tu habitación.
- Ve a la cama cuando tengas sueño. Si no lo concilias en 30 minutos, levántate y realiza alguna otra actividad y regresa a la cama cuando te sientas cansad@.
- Si tienes algún dolor que no te deja dormir, conversa con su médico sobre medicamentos o terapias que puedan disminuirlo.
- Toma pastillas para dormir sólo como último recurso. Verifica con tu médico que las pastillas no tengan interacción con otros medicamentos que tomes. Si tomas medicamentos para dormir, reduce la dosis gradualmente cuando quieras suspenderlos, y nunca mezcles alcohol con ellas.
- Elige bien el colchón que te acomode, cada persona tiene necesidades diferentes, algunos necesitan colchón duro, otros suave o semi-duro, si puedes pregunta a un ortopedista cuál te conviene a ti.
- También usa las almohadas y cobijas que se den bienestar, pero que no te obliguen a tener posturas incómodas, alergias o te impidan moverte con libertad durante la noche.
- No cenes en exceso ni tomes demasiada agua antes de dormir, esto te podría provocar molestias, reflujo o que tengas que estar levantándote continuamente.
Con estas recomendaciones no nos queda más que desearte: Felices sueños y un descanso reparador. El punto es que mientras mejor duermas, mejor te sentirás.