Voz de alerta del organismo: dolor e inflamación

 
 
 
por: MSD/Redacción
Fuente: esmas.com
 

Estos síntomas reducen la calidad de vida de quien los padece

 
El dolor y la inflamación son señales que alertan sobre un problema en el organismo. Estar atento a estos signos, conocer su origen y consultar al especialista adecuado, son acciones que pueden mejorar la calidad de vida de las personas y de sus familiares.

El dolor es un fenómeno subjetivo que consiste en una sensación desagradable que indica una lesión real o potencial en el cuerpo. En general, cuando la causa de ese dolor es tratada, el dolor desaparece. Cuando el dolor se convierte en una constante, se denomina dolor crónico.

Existen varios tipos de dolor como los el neuropáticos, el postoperatorio, el asociado a los producidos por el cáncer y otros relacionados con problemas inflamatorios, infecciosos o a trastornos psicológicos.

El dolor altera múltiples procesos biológicos como el sueño, la cicatrización, el apetito, el sistema inmunológico y la claridad de pensamiento. Provoca sensaciones y sentimientos de cansancio, depresión, enojo, preocupación, estrés, frustración y soledad. Todo ello merma la calidad de vida de quien lo sufre y de quienes tratan a la persona que sufre el dolor.

Los analgésicos son fármacos que contribuyen a aliviar el dolor, y existen diversos tipos, entre los cuales destacan los antiinflamatorios no esteroides (conocidos como AINEs). Entre los AINEs hay dos grandes clases, los conocidos como “tradicionales” o “convencionales”, como por ejemplo diclofenaco e ibuprofeno.

Por su parte, una nueva generación de AINEs, conocidos como inhibidores selectivos de “COX-2” o “coxibs” fueron introducidos a finales del siglo XX. La diferencia entre los AINEs convencionales y los coxibs es que los primeros suelen asociarse a mayor riesgo de daño gastrointestinal debido a que inhiben una enzima responsable de la protección gástrica; en tanto que los coxibs, ejercen sus efectos terapéuticos sin afectar la enzima responsable de la protección gástrica, por lo que el riesgo de daño gastrointestinal es menor.

La atención y control del dolor varía de acuerdo a diversos factores. En términos generales y de acuerdo a cada caso, destacan recomendaciones de reposo o ejercicio, aplicaciones de frío o calor, fisioterapia, asistencia psicológica y, uso de medicamentos como los AINEs tradicionales a los nuevos inhibidores de la COX-2, entre los que se encuentra etoricoxib, ya que cada uno tiene diferentes propiedades y mecanismos de acción. Por ejemplo, etoricoxib inicia su acción a los 24 minutos, con una duración de 24 horas de efecto.

Para empezar a controlar el dolor es importante que el paciente comience a hablar sobre éste. Para ello, los expertos recomiendan que la persona le diga a su médico en dónde le duele, qué tan intenso es el dolor, qué factores lo desencadenaron o influyen para que empeore, qué es lo que le produce alivio, qué tipos de tratamientos consume, alternativos o médicos. Además, la gente debe describir el dolor, indicando si es una sensación aguda, ardiente, sorda, tipo cólico o punzante.

 
 
 
El dolor provoca cansancio, depresión, enojo, estrés, frustración, etc.
El dolor provoca cansancio, depresión, enojo, estrés, frustración, etc.
Foto: esmas.com
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