Millones de adultos estadounidenses padecen enfermedad moderada a grave de las válvulas cardíacas a consecuencia del envejecimiento.
La fiebre reumática que antes era la principal causante de enfermedades valvulares y constituía también un gran problema de salud pública, incluso a mediados del siglo XX, ya no es una preocupación mayor, gracias a la terapia con antibióticos y a mejores estándares de vida.
"Las enfermedades valvulares constituyen un problema de salud pública debido a que aumenta la proporción de personas que envejecen en la población", indica el doctor Vuyisile Nkomo, cardiólogo y autor principal del estudio. "Este estudio demuestra que las enfermedades valvulares aumentan en forma importante con la edad. Esto representa un paso importante hacia la comprensión de la magnitud actual de la carga de las enfermedades cardíacas y su contribución al deterioro de la salud con el envejecimiento".
Los médicos han sospechado este aumento en las enfermedades valvulares, pero es la investigación realizada por una clínica reconocida el primer estudio exhaustivo que considera datos de la población general y de la comunidad. Los datos de la población general presentan información sobre muestras sistemáticas de individuos con el fin de revelar tendencias; mientras que los datos de la comunidad, en este caso del condado de Olmsted, brindan información sobre las personas a quienes ya se les ofreció atención médica para su enfermedad.
Los investigadores usaron datos de los ecocardiogramas de la población general de 11.911 participantes en tres estudios de población financiados por el Instituto Nacional de Corazón, Pulmón y Sangre: el Estudio sobre riesgo de desarrollar enfermedad coronaria en jóvenes (CARDIA), el Estudio sobre riesgo para ateroesclerosis en comunidades (ARIC) y el Estudio sobre salud cardiovascular (CHS). Los investigadores también analizaron datos de adultos del condado de Olmsted, a quienes se los evaluó mediante ecocardiogramas bajo indicación clínica.
En los estudios de la población general, la prevalencia de adultos diagnosticados con enfermedad valvular moderada o grave aumentó con la edad, de 0,7 por ciento entre las personas de 18 a 44 años, a 13,3 por ciento entre los de 75 ó más años de edad. El cálculo proyectado a nivel nacional, en base a la edad y distribución por sexo del censo poblacional estadounidense del 2000, es 2,5 por ciento para adultos; es decir, casi cinco millones de personas.
En el condado de Olmsted, el 1,8 por ciento (ajustado según las cifras del censo estadounidense) de adultos fue diagnosticado con enfermedad valvular y la prevalencia también aumentó con la edad, desde 0,3 por ciento para el grupo comprendido entre los 18 y 44 años, al 11,7 por ciento para aquellos de 75 años o más. Es importante notar que la prevalencia de enfermedad valvular fue similar en la población; pero en la comunidad, la enfermedad valvular se diagnosticó menos entre mujeres, lo que sugiere un posible prejuicio por el sexo de la persona, además de la necesidad de estudiarlo más a fondo, señala el Dr. Nkomo.
"Los resultados de este estudio no son triviales. En vista del crecimiento y envejecimiento de la población, predecimos que se duplicará la cantidad de pacientes estadounidenses con enfermedad valvular en los próximos 20 años", acota el doctor Maurice Enríquez-Sarano, coautor y también cardiólogo.
Se realiza un ecocardiograma (prueba no invasiva que usa ondas de sonido para crear una imagen móvil del corazón) a fin de evaluar los soplos o las causas para la falta de aire, dolor en el pecho e insuficiencia cardiaca, y es ideal para detectar o confirmar enfermedades valvulares, explica el Dr. Nkomo.
La referencia a las enfermedades valvulares como asesinos silenciosos, se debe en parte a que la persona puede tener una grave enfermedad valvular sin presentar síntomas, y podría tomar algún tiempo para que se presente una insuficiencia cardiaca. "Cuando los médicos diagnostican enfermedad valvular en los viejos, debatimos para realizar las intervenciones quirúrgicas por los riesgos", añade el Dr. Nkomo.
Sin embargo, las investigaciones demuestran que los resultados de la cirugía cardiaca para enfermedades valvulares han mejorado mucho, especialmente entre los ancianos, dice el Dr. Enríquez-Sarano, señalando a la investigación de publicada en la edición de Circulation correspondiente a julio. Si bien los pacientes ancianos que se someten a cirugía corren mayores riesgos en la operación, también se benefician de la intervención quirúrgica tanto como los pacientes jóvenes; además los riesgos operatorios entre los pacientes ancianos en el período de 16 años que tomó el estudio disminuyeron considerablemente, comenta el Dr. Enríquez-Sarano.
"Esperamos que nuestros datos generen futuras investigaciones para desentrañar la razón por la que algunas personas presentan enfermedad valvular con el envejecimiento y otras no", indica. "Asimismo, pese a que levantamos inquietudes sobre el resurgimiento de las enfermedades valvulares, existen tratamientos excelentes ya establecidos y se realizan enormes esfuerzos para encontrar maneras que impliquen menor invasión para tratar las enfermedades valvulares, así como para descubrir nuevos tratamientos a fin de prolongar y mejorar la calidad de vida de los pacientes afectados por enfermedades valvulares".