¡Qué estresante dolor!

 
 
 
por: Pfizer/Redacción
Fuente: esmas.com
 

Estudios revelan que el 58% de las personas con migraña presentan estrés

 
Todo parece indicar que el estrés y la migraña van de la mano. Estudios revelaron que uno de los factores desencadenantes de las crisis migrañosas es la tensión.

La persona que tiende a padecer crisis migrañosas es vulnerable a determinados agentes tantos externos como internos, los cuales actúan como un auténtico detonador. Entre ellos están factores como la ansiedad, tensión, nerviosismo y en particular el estrés. De acuerdo con especialistas las crisis se originan cuando las arterias que irrigan el cerebro se constriñen y dilatan activando los receptores de dolor. También se cree que una concentración anormalmente baja de serotonina en sangre puede desencadenar las contracciones.

Datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) refieren que la migraña es una de las 20 enfermedades más discapacitantes para el ser humano. Se estima que a nivel mundial existen 580 millones de personas con esta enfermedad y tiene mayor incidencia en las mujeres.

De hecho, se calcula que aproximadamente 1 de cada 5 mujeres adultas tienen este padecimiento.

En México, un estudio epidemiológico estableció, que el 12.1% de las mujeres y el 3.4% de los hombres sufre de episodios migrañosos.

En ocasiones la migraña avisa. Antes de una crisis, algunas personas suelen manifestar en los 10 o 30 minutos previos, síntomas como depresión, náusea o falta de apetito. Otras pierden la visión en un área específica o perciben luces dispersas o centellantes. Y otras más experimentan sensaciones de hormigueo e incluso debilidad en alguna de las extremidades.

Ya durante el episodio, que puede ir de moderado a severo, el paciente cursa dolor de cabeza o cefalea que suele durar entre 4 y 72 horas, de tipo pulsátil, que se acompaña de náusea, vómito, mareo, sudoración, fotofobia (intolerancia a la luz) y fonofobia (intolerancia al ruido).

La migraña afecta las actividades cotidianas de quien la padece pues no sólo incapacita, sino que genera estrés por el temor a experimentar las próximas crisis. Cabe señalar que esta enfermedad es controlable con una adecuada orientación médica y buen tratamiento farmacológico, pregunta a tu médico.

 
 
 
Notas Relacionadas
Fotogalería Videos