Prevenir el cáncer es vivir

 
 
 
por: Fundación México Unido/Redacción
Fuente: esmas.com
 

El cáncer de mama o cervicouterino son de las principales causas de muerte en mujeres, afortunadamente se pueden prevenir

 
Eran cerca de las 12 de la noche cuando escuchamos un gran alboroto frente a mi casa. Me asomé por la ventana y vi a una mujer con la cabeza inclinada y las manos apoyadas contra un árbol. Una patrulla con las luces encendidas estaba a su lado y un oficial hablaba con ella, mientras el otro se disponía a llamar a la puerta de mi casa. Mi madre, que ya se disponía a salir, fue quien lo atendió y antes de que yo pudiera alcanzarla, ya estaba en la calle tratando de animar a la persona recargada en el árbol.

Era una vecina que estaba en un profundo estado de depresión y que los policías habían encontrado caminando sin rumbo en una solitaria cancha de fútbol. La razón de su estado era que le habían diagnosticado cáncer de mama y estaba desesperada.

A partir de esa noche, mi madre se encargó de estar cerca de ella, darle ánimos, llevarle de comer, insistirle en que tenía que empezar su tratamiento. Entre ella y sus hijas la convencieron de que no era el fin del mundo. Y es que sucede que en muchos casos el cáncer de mama no se detecta en etapas tempranas, y no porque no se pueda, sino porque, desgraciadamente, la mayoría de las mujeres no tenemos el hábito de la autoexploración. Es por ello que muchas veces, el diagnóstico de este tipo de cáncer, se toma como una sentencia de muerte.

Mi vecina encontró fuerza en la solidaridad de mi madre y de sus propias hijas para hacerle frente a la enfermedad. De lo contrario, no quiero pensar a qué punto la habría llevado su depresión. Afortunadamente, se le diagnosticó en etapa temprana y lo pudo superar, pero esto sólo sucede en 5 ó10% de los casos.

Las estadísticas nos hablan de que diariamente mueren 10 mujeres en México por esta causa y que sólo es superada por el cáncer cérvico-uterino.

Para no ser una víctima más, hay que entender que no sólo las personas con antecedentes de cáncer en la familia tienen el riesgo de desarrollarlo. Otros factores de riesgo son:
· Inicio de la menstruación antes de los 12 años de edad
· Menopausia después de los 50 años
· No haber tenido hijos
· Primer embarazo después de los 30 años
· Ausencia de lactancia
· Obesidad antes y posterior a la menopausia
· Uso de anticonceptivos hormonales, orales, por más de 4 años antes del primer embarazo o antes de los 25 años de edad
· Terapia de reemplazo hormonal con estrógenos por más de 15 años

De acuerdo con el Instituto Nacional de Salud Pública, hay que tener claro que la ausencia de factores de riesgo no descarta la posibilidad de ser propensa a desarrollar ese mal. De hecho, el ser mujer ya es un riesgo en sí para adquirirla. Ante todo, debemos fomentar la cultura de la prevención, practicando la autoexploración para actuar con rapidez ante la aparición de cualquier alteración en los senos. A partir de los 25 años se recomienda someterse una vez al año a una exploración médica y, después de los 35, realizarse una mamografía cada dos años.

El cáncer de mama no respeta edad ni condición social. Es curable si se detecta a tiempo. En la actualidad, se han intensificado las acciones del sector salud para acercar a más mujeres a los programas de prevención. La sociedad, por su parte, ha encaminado también sus esfuerzos a lograr una mayor conciencia de los alcances de esta enfermedad.

Acércate a los servicios de salud, tu médico familiar te orientará para evitar ser un número más de las crueles estadísticas del cáncer de mama. Mujeres: no tenemos por qué poner nuestra vida en riesgo. Nuestros hijos necesitan madres responsables, sanas y capaces de ayudarles a enfrentar la vida.

 
 
 
La autoexploración y las visitas al ginecólogo previenen el cáncer.
La autoexploración y las visitas al ginecólogo previenen el cáncer.
Foto: esmas.com
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