Tratamientos para cáncer pueden causar dolor

 
 
 
por: AMETD/Redacción
Fuente: esmas.com
 

Debido a la presión de nervios causada por medicamentos, se produce dolor en diferentes partes del cuerpo

 
El dolor por daño en el sistema nervioso conocido como neuropático, se da por múltiples padecimientos, uno de ellos es el cáncer pues el tratamiento a través de quimioterapias genera un impacto tóxico que desmieliniza los nervios, esto genera sensaciones equivocas de dolor, ardor quemaduras y toques eléctricos.

La afección de las vías del dolor en quienes padecen cáncer es un aspecto que generalmente se deja de largo al ser este padecimiento, por si mismo, un reto para médicos y quienes lo padecen.

El reconocimiento de este tipo de dolor no es fácil pues los especialistas de la salud se enfocan de manera primordial en atacar la enfermedad y puede dejarse en un segundo plano estas molestias al tiempo que van aumentando, destacó la Dra. Margarita E. Araujo Navarrete del a Asociación Mexicana para el Estudio y Tratamiento del Dolor, AMETD.

Actualmente el diagnóstico y tratamiento del dolor de tipo neuropático se encuentra en una etapa más avanzada, pues se cuenta con medicamentos cada vez más específicos y dirigidos al tratamiento de este tipo de dolor, cuyo novedoso mecanismo de acción actúa directo a las vías del dolor.

Se trata de uno de los tratamientos más estudiados en la historia de los medicamentos previa al lanzamiento, su eficacia está sustentada por un programa sin precedentes de estudios clínicos que constan de 10 estudios de placebo-control con duración de entre 5 y 13 semanas. En donde se observó que del 26% al 47% de las personas tratadas con este medicamento tienen una reducción del dolor del 50% o más.

El dolor aparece cuando el cáncer se propaga a los tejidos blandos (músculos, tejido conectivo, etc.), a los órganos o a los huesos; debido a una lesión de los nervios; cuando el tumor canceroso presiona un nervio; o cuando aumenta la presión en el órgano afectado.

La cirugía, radioterapia y quimioterapia también pueden causar dolor. A esto se le denomina dolor asociado con el tratamiento. Varios agentes utilizados en la quimioterapia causan adormecimiento, hormigueo y ardor, mientras que la radiación puede causar una dolorosa irritación en la piel.

A pesar de que la mayoría de los tipos de dolor de cáncer pueden aliviarse o controlarles eficazmente, continúa siendo un problema debido a razones relacionadas con los conocimientos, las creencias y los temores.

A menudo, a menos que se les pregunte si sienten dolor, los pacientes no lo mencionan. Algunos creen que deben ser fuertes y “aguantarse”. Por temor a lo que el dolor podría significar, al preguntárseles, los pacientes podrían no informar que lo sienten y, debido a que no lo mencionan, podrían no recibir alivio del dolor.

Es importante saber de qué tipo es el dolor, ya que cada uno se trata en forma distinta. Es fundamental acudir el médico para dar tratamiento a las enfermedades al mismo tiempo que al dolor asociado, sin dejar de lado que el dolor neuropático no se quita con los analgésicos comunes pues no hay inflamación, sino lesión en los nervios que se tiene que tratar desde el origen, para recuperar la calidad de vida a través de la reparación del funcionamiento correcto de los nervios.

El dolor neuropático aparece debido a una lesión en las estructuras del sistema nervioso periférico o central, o por la compresión de éstos. La lesión o compresión de los nervios puede deberse a la lesión de un nervio periférico, del sistema nervioso central, como la médula espinal, o a una combinación de lesiones en ambos.

El dolor visceral tiene que ver con los órganos. El dolor causado por daño a los tejidos de un órgano, como el hígado, generalmente no se puede ubicar con exactitud y puede describirse como dolor que pulsa, fijo y continuo o agudo.

El dolor somático tiene que ver con el hueso y generalmente se presenta en un área específica. Se describe como agudo, fijo y continuo, que arde o pulsa.

Los pacientes que soportan este tipo de dolor sufren alteraciones en el estado de ánimo y del sueño, depresión, y trastornos de ansiedad. Todo esto se traduce en una pérdida de la calidad de vida que afecta a su entorno familiar y socio-laboral.

La consecución de medicamentos ha evolucionado hacia perfiles de eficacia y seguridad mayores que como en el caso de las moléculas de última generación, ofrecen un perfil de actividad ya no solo para el control del dolor en sí, sino que también mejoran la calidad del sueño, el estado de ánimo y por ende la calidad de vida de los pacientes.

 
 
 
Los medicamentos para cáncer muchas veces causan dolores secundarios.
Los medicamentos para cáncer muchas veces causan dolores secundarios.
Foto: esmas.com
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