A lo largo de la vida, la mujer atraviesa por diferentes ciclos marcados por acontecimientos fisiológicos.
En primera instancia, la mujer experimenta la menstruación como señal de que su cuerpo está listo para procrear, y cuando esta etapa ha culminado, se presenta el climaterio.
El Climaterio comienza varios años antes de que se produzca la menopausia. Durante este periodo se presentan una serie de manifestaciones endocrinológicas, biológicas y clínicas que culminan con el cese total de la función reproductiva.
El climaterio presenta una serie de síntomas, siendo los siguientes los más comunes:
• Disminución de absorción de calcio, que conlleva a padecer Osteoporosis.
• Aumento de grasa visceral abdominal, que deriva en Obesidad.
• Disminución de la Serotonina; encargada de regular funciones hormonales, lo cual puede ocasionar una Depresión.
• Incremento de lípidos en sangre, lo que representa un factor de riesgo para presentar diabetes Mellitus tipo 2.
Se recomienda que al presentar estos síntomas, la mujer ponga mayor atención a sus hábitos alimenticios y a su estilo de vida.
Y para experimentar una transición lo más placentera posible, se aconseja que la mujer adopte las siguientes sugerencias:
· Ejercitarse regularmente, al menos 4 días por semana. En caso de que se desee reducir la masa grasa del cuerpo es necesario que el ejercicio se realice por lo menos durante una hora continua.
· Mantener un plan de alimentación equilibrado, que contenga nutrimentos provenientes de todos los grupos de alimentos. Preferir aquellos que son de origen natural y que no conllevan procesos químicos en su preparación.
· Consumir por lo menos 2 litros de agua diariamente; recuerde que el agua es una bebida que trae grandes beneficios a su salud y estética, pues ayuda al organismo a realizar todas sus funciones adecuadamente y contribuye a la buena absorción de las propiedades nutritivas de los alimentos.
Se afirma que para mantener el cuerpo bien hidratado, es recomendable consumir agua a lo largo del día en cantidades pequeñas, pero continuas, ya que el líquido se absorbe mejor cuando se ingiere paulatinamente. Por ello es muy recomendable llevar siempre consigo una botella de agua.