Los niños con infecciones recurrentes de estreptococo en la garganta y que aún conservan las amígdalas corren un riesgo tres veces mayor de desarrollar infecciones similares posteriores, en comparación con los niños sometidos a amigdalectomía.
“Estos resultados sugieren que la amigdalectomía es una terapia útil para el tratamiento de niños con infecciones por estreptococo en la garganta”, señala la Dra. Laura Orvidas, cirujana otorrinolaringóloga e investigadora principal del estudio.
“Debería disminuir la cantidad de infecciones que sufre este subgrupo de niños; y por tanto, reducir el número de días de clase perdidos y mejorar su calidad de vida en general”.
La Dra. Orvidas y sus colegas llevaron a cabo un estudio retrospectivo y basado en la población entre niños de 4 a 16 años de edad, a quienes en el transcurso de 12 meses se diagnosticó tres o más veces con amigdalitis o faringitis por estreptococo, con un mes de por medio como mínimo.
Dentro de este grupo, se comparó a los niños que se sometieron posteriormente a una amigdalectomía con una muestra de niños, emparejada en edad y sexo, pero que no se había sometido a la extirpación de las amígdalas. La fecha para la amigdalectomía de la pareja cotejada se definió como la fecha índice. Se llevó un registro de todas las infecciones por estreptococo en ambos grupos de niños.
La población del estudio abarcó a 290 niños (145 sometidos a amigdalectomía y 145 sin dicha extirpación). En el grupo de la amigdalectomía, 74 niños presentaron al menos una infección por estreptococo después de la fecha índice y antes de los 16 años.
Entre quienes no se sometieron a la cirugía para extirpación de las amígdalas, 122 presentaron al menos una infección por estreptococo durante el período de seguimiento. El tiempo transcurrido antes de volver a presentar la primera infección por estreptococo fue mucho mayor para quienes se sometieron a la amigdalectomía, con una mediana de 1,1 años; mientras que a los niños a quienes no se les extirpó las amígdalas, les tomó sólo medio año.
Para el primer año después de la fecha índice, la incidencia acumulada de infección por estreptococo fue de 23,1 por ciento entre el grupo de niños sometidos a la extirpación de las amígdalas, mientras que en el grupo sin la amigdalectomía fue de 58,5 por ciento.
De acuerdo con la Dra. Orvidas, el siguiente paso en la fase investigativa, será realizar un ensayo aleatorio que investigue el empleo de la amigdalectomía para la recurrencia de las infecciones por estreptococo en la garganta. Dicha investigación podría juzgar los resultados con base a la cantidad de infecciones posteriores y a los asuntos relacionados con la calidad de vida, añade la doctora.
La faringitis y la amigdalitis se encuentran entre las enfermedades pediátricas de diagnóstico más común, y son la razón para aproximadamente 18 millones de consultas médicas al año. Las infecciones por estreptococo son las culpables del 15 al 30 por ciento de casos de faringitis. Además, entre el 20 y 30 por ciento de los niños diagnosticados con faringitis por estreptococo podría presentar una segunda infección dentro de los 60 días siguientes al suceso inicial.