Un lunar o ‘nevo’ puede ser cáncer de piel

 
 
 
por: FMD/Redacción
Fuente: esmas.com
 

Casi negros, con bordes irregulares y a veces ulcerados, señal de alerta

 
Los lunares se pueden clasificar en lesiones pigmentadas benignas y lesiones pigmentadas malignas. De este último grupo destaca el más importante y más agresivo de la piel: el melanoma maligno, que se puede originar sobre un lunar preexistente, explicó la doctora María Eugenia Córdova, miembro de la Fundación Mexicana para la Dermatología, A. C. (FMD).

Con motivo de la campaña continua de educación ¡Cuídate, infórmate! que promueve la FMD con el apoyo de laboratorios dermatológicos; la especialista también reconoció que dentro de las lesiones benignas pigmentadas están, entre otros, los nevos intradérmicos, nevos compuestos y nevos de unión.

“Por ello se debe acudir al médico cuando exista un lunar muy oscuro, casi negro, que tenga bordes irregulares, que a veces puede estar ulcerado y sobre todo que cambie de color”, alertó la especialista.

Por su parte, la doctora Blanca Carlos, miembro de la FMD; comentó que el melanoma maligno es un tipo de cáncer de piel fácilmente reconocido por el dermatólogo entrenado y es curable cuando es diagnosticado en sus etapas de inicio, por ello, la detección temprana a través de la autoexploración y la vigilancia de los lunares son de gran importancia para su pronóstico. Si se descubre en etapas avanzadas es mortal con una sobrevida muy corta.

La doctora Carlos enfatizó que cuando un lunar o ‘nevo’ está cambiando a melanoma avisa. Y esto se puede lograr a través de una inspección llamada ABCD.

A de Asimetría: Es cuando un lunar si se divide en dos partes, una de ellas no es igual a la otra.
B de Borde: La terminación del lunar es de forma irregular, presentando a veces escotaduras.
C de Color: Cuando el color característico del lunar (café o negro) se intensifica o empieza a cambiar y presentarse áreas azuladas ó rojizas, es un dato más de alarma.
D de Diámetro: Cuando el lunar mide más de 6 mm y se toma de referencia el tamaño de la goma de un lápiz.

Aunque sólo puede realizarse bajo la supervisión de un profesional de la piel altamente calificado, existe en México una nueva técnica llamada dermatoscopía digital que permite el control y seguimiento de los lunares a través del tiempo, determinando si el lunar tiene o no células cancerígenas así como sirve de archivo para guardar las imágenes y comparar su cambio posteriormente, dijo la doctora Carlos.

Por su parte, la doctora Córdova recomendó a las personas con antecedentes de cáncer de la piel, melanoma maligno, intensa exposición solar y tendencia familiar a presentar muchos lunares acudan a revisión clínica anual y a un estudio de cada uno de los lunares (mapeo de lunares) por medio de epiluminiscencia digital.

Los lunares o ‘nevos’ son lesiones pigmentadas melanocíticas, que se pueden localizar en cualquier parte del cuerpo. Pueden ser planos, elevados, con o sin pelo, de superficie lisa o verrugosa.

Estos se desarrollan por una tendencia familiar, exposición intensa a radiación ultravioleta, predisposición sobre todo en piel, cabellos y ojos claros, en personas que fácilmente se queman y no se broncean.

Clínicamente los lunares se diferencian entre las pecas, llamadas ‘efélides’, sobre todo por el color. Las pecas son generalmente más claras y planas.

Es muy común que los lunares se confunden con "fibromas" mal llamadas verrugas, que son lesiones benignas y que estéticamente llaman la atención. ¡Cuídate, infórmate!

 
 
 
Las formas irregulares y colores rojo o azul indican la posibilidad de cáncer.
Las formas irregulares y colores rojo o azul indican la posibilidad de cáncer.
Foto: esmas.com
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