El potencial para el adecuado desarrollo mental de un ser humano depende principalmente de dos factores: el genético y el medio ambiente donde el individuo crece.
A su vez, en el medio ambiente participan dos aspectos: la calidad de la nutrición (balanceada y adecuada a la edad de la persona) y el estilo de vida (deporte, sedentarismo, estrés, entre otros.)
Cabe señalar que para lograr el óptimo desarrollo mental de los niños, es imperativo que éstos mantengan una nutrición adecuada y balanceada, y una estimulación psicomotríz, aspectos que deben ser supervisados por el pediatra. Hay que considerar que el máximo potencial para un adecuado desarrollo mental se encuentra entre el nacimiento y los 10 primeros años de vida.
“De los tres alimentos del día, el desayuno es vital, ya que éste les brinda energía a los niños para concentrarse y realizar cualquier actividad física”, comentó el Dr. Eduardo Álvarez.
Está comprobado que un buen desayuno es muy importante para tener un mejor rendimiento escolar, lograr una buena concentración y así aprender más durante todo el día. Una dieta balanceada, brinda una nutrición completa que favorece el desarrollo escolar de los niños, ya que les proporciona vitaminas y minerales claves que ayudan a fortalecer su sistema de defensas; 100% de los nutrientes esenciales recomendados diariamente para el desarrollo mental; y calcio para desarrollar huesos y dientes fuertes.
El niño que no desayuna se muestra apático, decaído, irritado y de mal humor, tiene reflejos pobres, dificultad para concentrarse, y en consecuencia, un bajo rendimiento escolar, ya que se presenta una disminución en la locomoción, expresión, memoria, creatividad y resolución de problemas.
Algunas de las causas por las cuales un niño no desayuna, son las siguientes: falta de tiempo para prepararlo, poco tiempo para consumirlo, prefieren dormir más, pocas posibilidades económicas, o simplemente por omisión.
Pero cuando solo acostumbran tomar un vaso con leche, esto le provee una baja cantidad de hierro, vitaminas E y C, ácidos grasos esenciales y minerales, por el otro lado cantidades no ideales de sodio, potasio, fósforo, calcio, proteínas y grasa saturada.