A pesar de que aún no se sabe con exactitud las causas que originan la migraña o cefalea hemicraneal, es común que los pacientes expresen a sus médicos la asociación de estos episodios con ciertos factores físicos, emocionales y ambientales como desencadenantes de sus episodios de migraña.
Es una enfermedad que se caracteriza por dolor de cabeza muy intenso asociado a náusea y/o vómito, con gran intolerancia a la luz y al ruido, generalmente pulsátil y que se incrementa con el esfuerzo físico. Esta enfermedad afecta en México aproximadamente a 12 millones de mujeres y a 4 millones de hombres.
Recientes estudios han demostrado que los cambios climáticos son uno más de los factores desencadenantes de episodios de migraña y aunque éstos no representan un agente determinante en todos los casos, está confirmado que el 43% de los ataques migrañosos se asocian con cambios de temperatura.
Hoy en día existen nuevas terapias para el tratamiento de la migraña, dentro de ellas se encuentra un nuevo grupo de fármacos llamado Triptanos, con más de tres años de experiencia en el mercado. Así mismo, los expertos recomiendan identificar de forma oportuna los disparadores del dolor para lograr tener un control personal del padecimiento.
La migraña es una enfermedad fácil de diagnosticar, sin embargo, puede confundirse con otros tipos de dolor (cefalea) por lo que es importante que quienes la padecen acudan al médico para recibir un diagnóstico y un tratamiento adecuado.
Criterios para el diagnóstico de la migraña
Para identificar que el dolor de cabeza es producido por migraña, las crisis deben cumplir con los siguientes criterios:
a) Dolores de cabeza que duren de 4 a 72 horas.
b) Cuando menos presentar dos de las siguientes características:
· Localización del dolor generalmente de un solo lado de la cabeza.
· Intensidad de moderada a severa (afecta o limita las actividades diarias).
· Pulsátil.
· Agravada por la actividad física.
c) Acompañada cuando menos por una de las siguientes manifestaciones:
· Náusea, vómito o ambos.
· Molestia a la luz, al ruido o ambas.
d) Sin evidencia de enfermedad orgánica.