Cuando nos referimos a la anorexia, muchos de nosotros asociamos dicho término, a una enfermedad propia de las adolescentes, modelos o bailarinas. Las estadísticas confirman que en efecto, la población más afectada fluctúa entre los 14 y 18 años, de clase media y media alta. En 95% de los casos, la anorexia afecta a mujeres, sin embargo en los últimos años se ha producido un aumento en niños, hombres y mujeres adultas.
Pero ¿qué es la anorexia? “Es un trastorno de la conducta alimentaria que supone una pérdida de peso provocada por la persona que la lleva a un estado de inanición. Se caracteriza por el temor a aumentar de peso y por una percepción distorsionada del propio cuerpo que hace que la persona se vea obesa, aun cuando su peso se encuentra por debajo de lo recomendado”, asegura la psicóloga Alejandra García González del Psychological Helping Center.
Los síntomas físicos de la anorexia son: delgadez extrema, anemia, disminución de la masa ósea, estreñimiento crónico, palidez, piel deshidratada y seca, uñas amarillentas y quebradizas, pérdida de cabello y problemas en encías, por mencionar sólo algunos. Estos problemas se agravan cuando llega la menopausia, debido a que los síntomas anteriores se suman a la disminución de la capacidad de producir hormonas (estrógeno y progesterona) y a la descalcificación que muchas comienzan a padecer.
Las personas afectadas pueden perder desde 15 a 50%, en los casos más críticos, de peso corporal. Esta enfermedad suele asociarse con alteraciones psicológicas graves que provocan cambios de comportamiento, de la conducta emocional y una estigmatización del cuerpo.
“Las mujeres con anorexia que presentan mayores síntomas emocionales suelen sentir que la menopausia es sinónimo de envejecer y dejar de ser sexualmente atractivas para sus parejas. Esto, además, las lleva a padecer depresión y ansiedad” afirma la especialista.
“Otras de las condiciones para que dichas mujeres sufran de alteraciones psicológicas tiene que ver con la condición social. Habitualmente son mujeres divorciadas, solas o cuyos hijos y esposo tienen sus propias vidas, y sienten que las hicieron a un lado. Ellas pueden sufrir una crisis de identidad”, comenta la psicóloga.
Las pacientes con anorexia necesitan de ayuda tanto psicológica como física. Por ello, la psicóloga Alejandra García afirma: El tratamiento requiere de un conjunto de especialistas, ya que combatir esta enfermedad no es fácil. La recuperación es a largo plazo y requiere mucha fuerza interna.
El paciente deberá asistir al psiquiatra, pues a través de medicamento ayudará al paciente a reducir los síntomas. La psicoterapia es ideal, pues se trata de terapia de grupo, donde los pacientes se dan cuenta que no son los únicos en padecer esta enfermedad.
Un nutriólogo también será de suma importancia, éste decidirá cuál será la alimentación adecuada a seguir y, generalmente, la ingesta de alimentos será poco a poco. El paciente tendrá que estar en cuidado posterior para evitar recaer.