Anemia durante el embarazo

 
 
 
por: Redacción
Fuente: esmas.com
 

Una situación de anemia durante la gestación podría afectar o retrasar el crecimiento del bebé

 
Es muy frecuente que durante el embarazo se presenten estados anémicos debido a la disminución de hierro en la sangre de la madre.

Por ello es muy importante acudir al ginecólogo para que detecte inmediatamente las carencias del embarazo fáciles de controlar.

Cuando una mujer embarazada siente: cansancio o mareos, presenta sus pies hinchados, falta de apetito, pulso acelerado y piel pálida, pueden ser síntomas de anemia, ante los que hay que acudir al médico lo antes posible, pues es una indicación que te probablemente esté faltándole hierro, parte fundamental de la hemoglobina, que es la proteína de los glóbulos rojos de la sangre encargada de transportar el oxígeno a los órganos de la madre y del bebé en desarrollo. Cuando el estado nutricional de una embarazada es el adecuado, sus reservas de hierro son suficientes para satisfacer el aumento del volumen sanguíneo circulante. En otras ocasiones es necesario la administración de suplementos de hierro y de ácido fólico para compensar la carencia de este mineral.

La anemia puede provocarse debido a que se produce un aumento progresivo del volumen de sangre circulante a expensas del plasma. Este aumento comienza alrededor de la décima semana de gestación y se extiende hasta las 30 a 34 semanas. El número de glóbulos rojos por tanto, no será suficiente para compensar el incremento de la masa sanguínea y será necesario recurrir a las reservas de hierro para formar la hemoglobina y propiciar la creación de nuevos glóbulos rojos.

La anemia puede ser un gran riesgo para el feto, ya que puede afectar o retrasar su crecimiento normal.

La falta de aporte de oxígeno a los tejidos del bebé también es un factor de riesgo para parto prematuro. También se ha visto una mayor incidencia de infecciones urinarias y un aumento considerable del riesgo de padecer una infección después del parto.

Detectar la anemia es fácil. Hoy en día cualquier embarazada que está sometida a un control médico normal está bastante protegida de los peligros de una anemia. Los análisis rutinarios detectan de inmediato la disminución de hierro en sangre y permiten actuar de forma rápida. Por lo general, y sin necesidad de realizar análisis previos, se recomienda a las embarazadas la ingesta de suplementos vitamínicos y minerales para prevenir esta deficiencia y así evitar muchas situaciones de peligro.

No obstante, hay que conocer los síntomas de una anemia para así poder actuar de forma rápida.

La deficiencia de hierro, habitualmente responde a una alimentación inadecuada. Pero también pueden presentarse casos de anemia por deficiencias metabólicas, destrucción de hematíes, deficiencias de ácido fólico o por hemorragias internas.

 
 
 
Cansancio, mareos, pies hinchados y falta de apetito,son síntomas de anemia.
Cansancio, mareos, pies hinchados y falta de apetito,son síntomas de anemia.
Foto: Agencias
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