La Sociedad Estadounidense del Cáncer calcula que el 75 por ciento de los cánceres se presenta en mujeres que no tienen factores conocidos de alto riesgo. Por ello, todas las mujeres se convierten en foco de riesgo de cáncer de mama.
Cada año, el cáncer de mama produce más de 40,000 muertes en el mundo. Este padecimiento ha sido considerado por los organismos internacionales de salud como una epidemia que sigue cobrando la vida de millones de mujeres a nivel mundial.
Tan sólo en México, la Secretaría de Salud reveló que el número de muertes por cáncer de mama creció 27 por ciento entre 1988 y 2005. Datos del Informe Salud: México 2001-2005, refieren que la probabilidad de padecer la enfermedad durante algún periodo de la vida es del 10 por ciento. Por otro lado, el porcentaje de mujeres que se realiza una mamografía aún es bajo y se estima que sólo el 21.6 por ciento recurre a esta herramienta de prevención.
Existen numerosos factores de riesgo que son relativamente comunes en mujeres de todas las edades. A continuación se describen:
Entre los factores de riesgo bajo están:
- Primera menstruación antes de los once años.
- Menopausia después de los 55 años.
- Raza caucásica.
- Consumo de alcohol frecuente.
- Uso de terapia de reemplazo de estrógenos durante 15 años o más.
Entre los factores de riesgo moderado, están:
- Ser pariente en primer grado de alguien con cáncer de mama (madre, hermana, hija).
- Tener historial médico de cáncer ovárico o endometrial.
- Primer embarazo a término después de los 30 años.
- No haber dado a luz a un bebé viable.
- Padecer obesidad.
- Periodo postmenopáusico.
Entre los factores de alto riesgo, están:
- Edad avanzada.
- Historial persona o familiar de cáncer de mama posmenopáusico.
- Carcinoma lobular.
Sin embargo, como en muchos casos, existen algunas mujeres en las que los factores de riesgo no son determinantes en el desarrollo del cáncer de mama. Por eso, es necesario realizar la autoexploración cada tres meses, idealmente 10 días antes o 10 días después de la menstruación, lo que se hace de forma muy sencilla:
1. Revisar visualmente las mamas frente al espejo.
2. Examinar las mamas con las yemas de los dedos, (no con la punta) bajo la regadera.
3. Explorar las mamas con las yemas de los dedos mientras se está recostada, abarcando toda el área, desde las axilas hasta el seno.
Para contrarrestar el embate del cáncer de mama ya existen tratamientos médicos que incrementan en 17 por ciento la probabilidad de permanencia con vida en pacientes con cáncer de mama temprano, además de que reduce en 25 por ciento la probabilidad de recurrencia del cáncer y hasta un 56 por ciento de recaídas.
Pregunte a su médico por el medicamento de Pfizer que ha tenido estos beneficios. La autoexploración mamaria y la atención médica son fundamentales para la prevención y control de este tipo de tumores, consulte a su especialista.