Alrededor de 12 millones de mujeres y 4 millones de hombres en México padecen migraña. A pesar de que aún no se sabe con exactitud las causas que originan la migraña o cefalea hemicraneal, es común que los pacientes expresen a sus médicos la asociación de estos episodios con ciertos factores físicos,emocionales y ambientales como desencadenantes de sus episodios de migraña.
La migraña es una enfermedad que se caracteriza por dolor de cabeza muy intenso asociado a náusea y/o vómito, con gran intolerancia a la luz y al ruido, generalmente pulsátil y que se incrementa con el esfuerzo físico. Esta enfermedad afecta en México aproximadamente a 12 millones de mujeres y a 4 millones de hombres.
Recientes estudios han demostrado que los cambios climáticos son uno más de los factores desencadenantes de episodios de migraña y aunque éstos no representan un agente determinante en todos los casos, está confirmado que el 43% de los ataques migrañosos se asocian con cambios de temperatura. En primavera los pacientes reportan un incremento del 14% de sus ataques de migraña; durante otoño del 13%; en verano del 11% y por último en invierno el porcentaje se reduce hasta el 7%.
Hoy en día existen nuevas terapias para el tratamiento de la migraña, dentro de ellas se encuentra un nuevo grupo de fármacos, uno de ellos con más de tres años de experiencia en el mercado. Así mismo, los expertos recomiendan identificar de forma oportuna los disparadores del dolor para lograr tener un control personal del padecimiento.
La migraña es una enfermedad fácil de diagnosticar, sin embargo, puede confundirse con otros tipos de dolor (cefalea) por lo que es importante que quienes la padecen acudan al médico para recibir un diagnóstico y un tratamiento adecuado.
Para identificar que el dolor de cabeza es producido por migraña, las crisis deben cumplir con los siguientes criterios:
a) Dolores de cabeza que duren de 4 a 72 horas
b) Localización del dolor generalmente de un solo lado de la cabeza y/o con intensidad de moderada a severa, que afecta o limita las actividades diarias.
c) Ser pulsátil.
d) Se agrava por la actividad física.
e) Acompañada cuando menos por una de las siguientes manifestaciones: Náusea, vómito o ambos y/o molestia a la luz, al ruido o ambas.
f) Sin evidencia de enfermedad orgánica.
Para su atención, existen centros de apoyo y su tratamiento debe estar a cargo de un neurólogo.