Recientemente un laboratorio anunció que donar 50 millones de dosis de su vacuna pre-pandémica con adyuvante contra la cepa H5N1 a la Organización Mundial de la Salud (OMS), en apoyo a su iniciativa de crear una reserva de vacunas.
La donación ayudará a establecer una reserva crítica de vacunas pre-pandémicas que podrán ser distribuidas sin demora a los países menos desarrollados por medio de la OMS. Las vacunas serán entregadas durante un periodo de tres años y la donación podrá suministrar suficientes dosis para vacunar a 25 millones de personas, aún tomando en cuenta las dos dosis necesarias por persona.
Como ya declaró la OMS, la pandemia de la influenza representa una amenaza fuerte a la salud mundial y puede causar una morbilidad y mortalidad importantes. La OMS ha anunciado su intención de crear una reserva internacional de vacunas pre-pandémicas contra la cepa H5N1, una estrategia que ha sido apoyada por cada uno de los 193 Estados que asistieron el mes pasado a la Asamblea Mundial de la Salud en Ginebra. GSK apoya esta estrategia proactiva de crear una reserva mundial de vacunas pre-pandémicas contra la cepa H5N1, que podrán salvar millones de vidas al proteger algunas de las poblaciones más vulnerables en el mundo en caso de que se presente una pandemia.
No se puede predecir con exactitud la cepa específica que podrá causar la pandemia de influenza. Algunos expertos consideran que la cepa H5N1 de origen aviar, ahora endémica a muchas especies de aves en el mundo, podría ser la cepa más probable en causar una pandemia. Una vacuna pandémica específica no estará disponible hasta cuatro a seis meses después de identificar la cepa pandémica, lo cuál apoya la necesidad de ofrecer acceso anticipado a la protección.
Además de esta donación, GSK ha confirmado que está considerando ofrecer dosis adicionales de su vacuna con adyuvante contra la cepa H5N1 a precios más bajos a la OMS, para la entrega a países que reciben el apoyo de GAVI (Alianza Global para la Vacunación e Inmunización), al tener las autorizaciones regulatorias necesarias. En línea con su modelo de negocios ya establecido de ofrecer una escala de precios, GSK tiene la idea de suministrar su vacuna pre-pandémica contra la cepa H5N1 a países de medio y bajos ingresos a precios preferenciales, según el nivel de ingresos de cada país.
GSK también pondrá a la venta su adyuvante a gobiernos internacionales para poder maximizar el número de dosis de vacunas contra la cepa H5N1 disponibles, lo cuál demuestra el compromiso constante de GSK de trabajar en conjunto con los Gobiernos y organizaciones como la OMS, para ayudar a resolver esta potencial crisis de salud pública.
El sistema con adyuvante es parte de una tecnología novedosa que la compañía ha desarrollado durante los últimos 10 años. Un adyuvante es una sustancia que puede ser agregado al antígeno de una vacuna para ayudar a estimular una mejor respuesta inmune inclusive al utilizar una cantidad más pequeña de antígeno. El fenómeno del “ahorro de antígeno” aplicado a la vacuna con adyuvante contra la influenza, permitirá la producción masiva de una cantidad importante de dosis de la vacuna y asegurará la protección de más gente.
Jean-Pierre Garnier, comentó: “Una Pandemia de influenza podría tener un efecto devastador en algunos de los países menos desarrollados de nuestro planeta. Siendo una empresa dedicada a la salud, GSK está consciente de su responsabilidad de asegurar el acceso a sus vacunas y medicamentos a la población más pobre del mundo. El anuncio de este día nos permite colaborar con el esfuerzo de la OMS por encontrar una solución mundial integral para esta potencial crisis de salud”.
Desde el año 2000, GSK ha invertido $2 mil millones de dólares en la expansión y desarrollo de su capacidad instalada y en la investigación, tanto de vacunas como de antivirales, contra la pandemia de influenza. GSK trabajará en conjunto con la OMS para finalizar los detalles de la donación en los próximos meses.
GSK ha trabajado en el desarrollo de vacunas contra una pandemia de influenza desde el año 2000, originalmente en vacunas contra las cepas H2N2 y H9N2. En marzo 2007, la compañía publicó datos demostrando que la vacuna de GSK con su novedoso adyuvante permite el uso de una cantidad de antígeno muy baja, creando al mismo tiempo una respuesta inmune muy alta - el efecto del “ahorro de antígeno”. La vacuna candidata de GSK, a pesar de contener niveles muy bajos de antígeno (3.8µg), permite una respuesta inmune alta en más del 80% de los pacientes lo cuál excede los criterios de registro estipulados por las autoridades regulatorias en Europa y Estados Unidos en cuanto a las vacunas anti-influenza (2 dosis aplicadas con 21 días de diferencia). Se espera que la vacuna de GSK protegerá contra las variantes del virus H5N1. Los datos clínicos recientes también señalan los beneficios potenciales para la salud pública de crear una reserva de vacunas pre-pandémicas contra la influenza.