Moqueo, estornudos, dolor de garganta y tos; todos sufrimos en algún momento de un resfriado común.
Dado que los niños llegan a tener hasta ocho o más resfriados por año, esta infección viral contagiosa que afecta las vías respiratorias superiores es la enfermedad infecciosa más común en México y la principal causa de ausencia escolar.
La mayoría de los resfriados son causados por los rinovirus (el nombre proviene de la palabra griega rhin, que significa "nariz") que se encuentran en pequeñas gotas invisibles presentes en el aire que respiramos o en las cosas que tocamos.
Existen más de 100 rinovirus diferentes con la capacidad de penetrar en el revestimiento de protección de la nariz y la garganta y provocar una reacción del sistema inmunológico capaz de causar dolor de garganta, dolor de cabeza, o de hacer que a su hijo le resulte difícil respirar por la nariz.
Los primeros síntomas de un resfriado suelen ser picazón en la garganta, nariz congestionada o que gotea, y estornudos. Tal vez, los niños resfriados también presenten dolor de garganta, tos, dolor de cabeza, fiebre moderada, cansancio, dolores musculares y pérdida del apetito.
Dado que son tantos los virus que pueden provocar resfriados, no existe una vacuna o inmunización para prevenirlos. Pero para ayudar a evitar el contagio o la transmisión de los resfriados en las escuelas, los especialistas de la Federación Mexicana de Otorrinolaringología recomiendan:
- Evitar compartir toallas o alimentos y utensilios de cocina con una persona resfriada. Tampoco deben beber del mismo vaso, lata o botella que otras personas; es imposible saber si alguien está a punto de caer resfriado y ya está diseminando el virus.
- Cubrirse la nariz y la boca al toser o estornudar.
- Mantenerse alejados de cualquier persona que esté fumando o esté resfriada. Las partículas de virus viajan hasta 12 pies (3,7 metros) a través del aire cuando una persona resfriada tose o estornuda. Por otra parte, el humo exhalado por un fumador hace que los niños sean más propensos a enfermarse.
- Lavarse las manos muy bien y con frecuencia, en especial después de sonarse la nariz.
- No levantar los pañuelos usados por otras personas
Debe consultar al médico si considera que su hijo puede estar padeciendo algo más que un simple resfriado, o si su estado empeora en lugar de mejorar. Los otorrinolaringólogos de FESORMEX recomiendan comunicarse con su médico sí:
- Expectora muchas flemas;
- Le falta el aire;
- Manifiesta cansancio o letargo inusuales;
- No tolera los alimentos ni los líquidos, o toma poco líquido;
- Le duele con cada vez mayor intensidad la cabeza o la garganta;
- Le duele o se le inflama tanto la garganta que no puede tragar;
- Le duele el pecho se le inflaman los ganglios del cuello; le duelen los oídos.
Al igual que en la mayoría de las infecciones virales, los resfriados deben completar su ciclo. Mientras tanto, descansar mucho, evitar la actividad enérgica y tomar mucho líquido ayudarán a que su hijo se sienta mejor.
Continuar con las actividades normales no empeorará el resfriado de su hijo. Pero sí aumentará la probabilidad de que contagie a sus compañeros de clase o a sus amigos. Por ello los médicos otorrinolaringólogos de FESORMEX exhortan a los padres para evitar los contagios en las escuelas por resfriados.