Las personas que se hacen un tatuaje o una perforación para colocarse un piercing o arete, lo hacen siguiendo los pasos de la moda, pero pocas veces saben que las agujas que dibujan o traspasan su piel pueden ser portadoras de peligrosos virus.
La costumbre de tatuarse o hacerse orificios en algunas partes del cuerpo es tan antigua como la misma humanidad, pero en los últimos años se ha convertido en una práctica común entre los jóvenes, algunos de los cuales se tatúan o perforan en sitios que no siguen al pie de la letra las normas higiénicas.
El doctor Aldo Torre advierte que quienes no se aseguran de que los talleres o salas en las cuales se dibujan o perforan la piel son lugares limpios y autorizados corren el peligro de contraer enfermedades como Hepatitis B, Hepatitis C o VIH.
Se trata de amenazas graves, por ejemplo la hepatitis C es una enfermedad que no manifiesta síntomas al momento del contagio, es decir en el momento en que el virus entra en la sangre, sino hasta 15 o 20 años después, cuando posiblemente ya haya dañado al hígado.
Por eso si alguien decide tatuarse o perforarse debe buscar un lugar especializado, donde los encargados sean expertos y se rijan por las leyes sanitarias. Es frecuente que los jóvenes se tatúen en sitios improvisados, como mercados populares, estanquillos e incluso tianguis, sin garantía alguna de que los instrumentos que se emplean se encuentran esterilizados.
La gente poco piensa en la salud, no invierte en investigar el riesgo que enfrenta, pero paga cantidades significativas por un tatuaje henna, efímeros, o los permanentes. Hay quienes pagan menos de cien pesos por una marca y quienes dejan con su tatuador 1,500 pesos o más, sin saber que si se arrepienten tienen que desembolsar entre cinco mil y diez mil pesos para limpiar su piel, lo cual no siempre se logra totalmente.
Esto es importante si se considera que cuando un joven se presentas a solicitar un trabajo profesional, por lo general tiene que quitarse el tatuaje, para ser aceptado.
Es cierto que el contagio más frecuente de la hepatitis C es (hasta 80 por ciento de los casos) por transfusión de sangre contaminada, pero especialistas han dado la voz de alarma porque es frecuente encontrar pacientes que han contraído el virus por transmisión al tatuarse, hacerse perforaciones o usar jeringas contaminadas.
La prevención de la hepatitis C, es importante, así como un diagnóstico temprano. El doctor Aldo Torre asegura que los tratamientos farmacéuticos existentes, tienen mayor y mejor resultado (de hasta 80 por ciento) cuando la enfermedad se descubre a tiempo.
Las personas que deseen hacerse un tatuaje o una perforación deben estar seguras de acudir a un lugar con registro sanitario para reducir riesgos.
Para despejar dudas, quienes ya lucen algún dibujo colorido o en blanco y negro, e incluso las personas que se abrieron la piel para colocarse un pendiente o piercing, deben someterse a la prueba Elisa para detección de hepatitis C, al igual que aquellas personas que:
- Recibieron una transfusión sanguínea antes de 1992.
- Sufrieron alguna cirugía.
- Usaron drogas inyectadas en algún momento.
- Se expusieron a sangre o fluidos corporales infectados.
Así que ya lo sabes, si te quieres tatuar o hacer alguna perforación, primero piensa bien en las consecuencias y en lo que puede suceder a corto y largo plazo, para evitar que te arrepientas de lo que estás haciendo hoy.