Deficiencia de un gen es barrera protectora contra la obesidad

 
 
 
por: Clínica Mayo/Redacción
Fuente: esmas.com
 

¿Por qué algunas personas que consumen calorías exageradamente no suben de peso? La respuesta puede estar en un gen que regula el peso corporal y la obesidad

 
La búsqueda de pistas moleculares para longevidad llevó a los investigadores de Clínica Mayo por otro camino, el cual explicaría el por qué algunas personas que consumen calorías en forma excesiva no ganan de peso.

El estudio, realizado en ratones de laboratorio, apunta hacia la ausencia de un gen: el CD38. Ante la carencia de este gen, los ratones con dietas altas en grasa no ganaron peso; mientras que frente a la presencia del gen, los ratones se tornaron obesos.

Los hallazgos se publicaron este mes en la edición en la red electrónica de The FASEB Journal, revista de la Federación de Sociedades Americanas para Biología Experimental. El estudio aparecerá en la edición impresa de dicha revista, en noviembre de 2007.

“La obesidad es un problema complejo que se agrava por múltiples factores, uno de los cuales son nuestros genes. En el 50 por ciento de casos, aproximadamente, los genes desempeñan alguna función y en este estudio, demostramos que el CD38 regula el peso corporal”, indica el Dr. Eduardo Chini, anestesiólogo de Clínica Mayo y autor corresponsal del estudio.

Identificar los mecanismos de señalización que conducen a la obesidad inducida por la ingesta de una dieta alta en grasas y calorías constituye una parte fundamental para la comprensión y desarrollo de nuevos tratamientos contra la obesidad, añade el doctor Chini.

La investigación en modelos animales demostró que restringir calorías puede disminuir el colesterol y la presión sanguínea, los cuales a menudo se consideran biomarcadores del envejecimiento.

Además, las investigaciones publicadas en modelos animales revelan que la restricción de calorías (definida como un consumo de 30 a 40 por ciento menos del promedio normal de la ingesta diaria) puede encender el gen SIRT1, uno de los miembros de una familia de siete genes asociados con la longevidad.

Igualmente, estudios recientes han demostrado que el receptor químico PGC1 (coactivador-1 del receptor de peroxisoma activado por proliferador) desempeña una función principal en el desarrollo de la obesidad y control del metabolismo. Los genes SIRT activan al PGC1; y al hacerlo, compensan los efectos negativos de la obesidad (al menos en ratones). Sin embargo, no se había explicado hasta ahora la forma en la cual el PGC1 realmente funciona.

En estudios de laboratorio anteriores del equipo de investigación de Clínica Mayo, se demostró que el CD38 participa en la regulación de una amplia variedad de vías de señalización, como por ejemplo, en aquellas que regulan el metabolismo de la energía.

Además, los últimos estudios realizados en humanos también revelan una posible conexión entre CD38 y metabolismo, particularmente con el síndrome metabólico, que abarca problemas de salud relacionados con el metabolismo que normalmente afligen a las personas obesas e incluyen hipertensión y niveles elevados de insulina así como de colesterol.

En este estudio, los científicos investigaron y confirmaron que el CD38 inhibe a los SIRT y la expresión de PGC1 en ratones modelo, lo que deriva en una regulación del peso corporal. Ante la ausencia de CD38, se activa la vía SIRT-PGC1 para proteger contra la obesidad a los ratones modelo.

 
 
 
Si el Índice de Masa Corporal en el adulto es mayor de 25 unidades hay obesidad.
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Foto: Agencias
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