Estornudos, ¿mecanismo de defensa?

 
 
 
por: Nasalub/Redacción
Fuente: esmas.com
 

Reacción natural que permite expulsar de la nariz irritantes, polvo, polen, pelusa o microogranismos virales o bacterias, por lo que se debe mantener la nariz hidratada

 
La costumbre de decir "salud" tras un estornudo comenzó durante el papado del Papa Gregorio I (540-604), cuando la peste comenzaba a acechar Europa en el año 590. Para combatir la peste, Gregorio ordenó letanía, procesiones y plegarias constantes. Aquel que estornudara debía ser inmediatamente bendecido para evitar el desarrollo de la peste.

La costumbre permanece aún entre los hablantes de varios idiomas, entre algunos de los cuales se sigue utilizando literalmente una bendición, como "bless you" en inglés, Jesús o salud en nuestro país.

Pero también hay algunos mitos con relación a los estornudos, por ejemplo, en países como Hungría y Eslovenia, si un estornudo ocurre después de hacer una afirmación se interpreta como una confirmación por parte de Dios lo que se dice es cierto. En India, Pakistán y en México se cree que cuando alguien estornuda es que recuerda o es recordado por alguien querido y de acuerdo a una creencia japonesa, estornudar dos veces seguidas es señal de que alguien está hablando de ti.

Pero ¿qué son realmente los estornudos?

“La nariz es uno de los órganos más sensibles con los que contamos, está provista de numerosas terminaciones nerviosas que dan como resultado una mucosa rica en sensibilidad, por esa razón cuando un cuerpo extraño, como el polvo, polen, pelusa, sustancias químicas y agentes virales o bacterianos se introducen en ella, producen un fuerte flujo de aire que es necesario exhalar para liberarlas, siendo entonces el estornudo un mecanismo de defensa para nuestro sistema respiratorio”, comentó la Dra. Griselda Galicia, otorrinolaringóloga.

El punto de partida de un estornudo es la irritación de la mucosa nasal, este estímulo provoca un cosquilleo, el cerebro percibe esta sensación y coordina a los músculos involucrados para lograr la reacción.

Una fuerte inhalación de aire -en promedio dos litros y medio- pasa a los pulmones y el aire sale disparado por la boca y un poco por la nariz a una velocidad promedio de 110 a 160 kilómetros por hora.

Los músculos involucrados en este proceso que hacen que el estornudo se logre, son los toráxicos, bucales, faciales, del abdomen, diafragma, cuerdas vocales y párpados que juntos provocan que se cierren los ojos.

Para que el estornudo realmente proteja y limpie la nariz, es necesario mantener en las mejores condiciones a la mucosa nasal, pues ésta debe crear una barrera inmunitaria de primer contacto para evitar un mayor número de infecciones, alergias y la necesidad de manipularla o rascarla.

Esto se logra mediante la hidratación continua, por ello los expertos recomiendan el uso de un humectante nasal a base de Cloruro de sodio-glicerol que alivia la resequedad y la irritación y cuyo uso no causa efectos secundarios en ningún grupo de la población, ya que no es un medicamento.

Para proteger la mucosa nasal, sobre ante cambios de temperatura o de estación es necesario:
- Comer abundantes verduras y frutas ricas en vitamina C.
- Tomar dos litros de agua al día.
- Evitar asistir a lugares muy concurridos y poco ventilados.
- Evitar fumar y estar en sitios en donde hay mucho humo de tabaco.
- Utilizar sustancias fisiológicas para un buen aseo nasal como Nasalub, el cual no sólo humectará la mucosa sino ayudará a que las partículas extrañas sean eliminadas por arrastre mecánico.
- Evitar rascarse la nariz para evitar sangrados.
- Acudir al médico en caso de estornudos reincidentes para que se determine el origen y se combata la enfermedad o sustancia que los produce.

Pero también y por su fuerza y velocidad, un estornudo puede expulsar microorganismos causantes de enfermedades, por lo que se recomienda:
- Utilizar pañuelos para cubrir el área de la boca y nariz del estornudo.
- Cubrir con las manos si no se tiene pañuelo y después lavarlas cuidadosamente.
- Evitar estar cerca de personas con catarro gripal, para evitar el contagio.

 
 
 
El estornudo limpia la nariz, pero puede propagar muchos microorganismos.
El estornudo limpia la nariz, pero puede propagar muchos microorganismos.
Foto: Agencias
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