Más de la mitad de los mexicanos afirman que el sexo es una parte fundamental en sus vidas y uno de cada cuatro desearía tener una mejor vida sexual después de los 40.
Entre las disfunciones sexuales masculinas, la disfunción eréctil (DE), es una de las más frecuentes e importantes. Se define como la incapacidad permanente o recurrente del hombre para lograr y/o mantener una erección peneana suficiente para mantener una relación sexual.
Se estima que alrededor de la mitad de todos los hombres de más de 40 años de edad se ven afectados por algún grado de DE, y que en todo el mundo aproximadamente 152 millones de hombres la padecen. A pesar de esto se calcula que únicamente ente el 15 y 20% de los hombres reciben el tratamiento adecuado, esto lo ha convertido en un problema de salud pública importante.
La disfunción eréctil, tiene su origen en diversas causas: algunas biológicas y otras emocionales o psicológicas, como el estrés, el cansancio, la depresión, la baja autoestima.
Existen enfermedades que se relacionan con ellas como son las diabetes, la hipertensión, las cardiovasculares, las dislipidemias, el colesterol elevado, algunas enfermedades de transmisión sexual, el ingerir algunos medicamentos sobre todo antidepresivos y por supuesto la principal, que es la disminución de la producción de hormonas por la edad, y otras más.
Cuando un hombre se da cuenta que no pudo sostener una erección, no solamente se ve afectado en todos sentidos, sino que descuida otros aspectos importantes de la relación, evita las caricias, el acercamiento y la calidez, por lo que se vuelve un problema de pareja que puede terminar o afectar mucho la relación. Además se empieza a ayudar con la manipulación del pene lo que le produce mucha ansiedad.
Además las personas con DE, desarrollan baja autoestima y graves depresiones, sobre todo tomando en cuenta que el "masculinidad" u "hombría", se mide en la mayoría de las culturas por la respuesta sexual del hombre a su pareja.
Entre otros problemas detectados, los hombres que sufren de DE, tienen mayor riesgo de desarrollar adicciones, sobre todo a las bebidas alcohólicas, tienen mayor riesgo de contraer enfermedades de transmisión sexual, al buscar otras parejas (con las que sí puedan) y sin el uso del condón, para que se "afecte" la erección, se vuelven más violentos e insociables y con ello más solitarios.
Según el estudio "El Sexo y el Hombre Moderno" de Bayer, 50% de los problemas en las relaciones sexuales de los mexicanos se derivan del estrés y por miedo a fallarle a sus parejas, por lo que es muy importante mencionar que es fundamental que puedan enfrentar juntos la DE para buscar una solución en conjunto y poder recuperar nuevamente la seguridad y confianza en su vida sexual.
Los hombres que padecen disfunción eréctil tardan de 6 a 2 años en hablar de lo que les está sucediendo, lo que ocasiona que sus parejas se sienten engañadas, poco atractivas y la reacción del hombre disminuye su apetito sexual, muchas veces pensando en que ellas son culpables por el desinterés de su pareja.
Esto es muy importante si se considera que la mayoría de los casos de disfunción eréctil ocurren cuando la pareja se encuentra en etapa de pre o de menopausia, lo que agudiza enormemente la relación de pareja.
De ahí la importancia de hablar con un médico especialista para poder enfrentar y buscar las alternativas que se ofrecen para este padecimiento y si esta orientación se busca en pareja, el éxito del tratamiento está más determinado.
El erotismo juega un papel muy importante en la vida sexual de las parejas que padecen disfunción eréctil, por lo que es importante tomar en cuenta que no solamente la penetración conduce a una satisfacción sexual, las caricias, los juegos, masajes y otras formas que retan la imaginación pueden ayudar a que la relación sexual siempre sea placentera y plena a pesar de todo.
Afortunadamente, muchos problemas sexuales pueden mejorarse o resolverse a través de una comunicación abierta y un compromiso mutuo para aprender sobre la condición y las opciones que se tienen de tratamiento. Las parejas pueden ignorar o negar la condición, retrasando así el tratamiento.
La disfunción eréctil es un padecimiento que además de afectar al hombre, también influye en la salud emocional de la mujer ya que puede sufrir tanto depresión y ansiedad como estrés, así como presentar tendencia de aislamiento y problemas en su funcionamiento sexual.
"Las parejas necesitan confrontar cualquier preocupación que puedan tener sobre la DE, discutiendo sus sentimientos y asegurándose el uno al otro que todavía les importa. Además necesitan mantener esta comunicación a través del proceso del tratamiento." comentó el Dr. Iván Arango, Psiquiatra de la Asociación Mexicana para la Salud Sexual A.C.
"Es importante que el hombre reconozca que la DE es un problema de pareja, ya que de esta forma buscará el apoyo médico oportuno para el tratamiento de este padecimiento", que no solamente debe ser atendido por un urólogo sino también por un terapeuta sexual, finalizó el Dr. Arango.