Dolor emocional, el más común y difícil de tratar

 
 
 
por: Schering-Plough/IIIPCS
Fuente: esmas.com
 

Y ¿qué hago con este dolor tan grande que siento dentro de mí? El dolor emocional, uno de los más difíciles de identificar y soportar y puede originar diversos problemas de salud

 

Sin duda uno de los dolores más difícil de identificar y soportar y de los más frecuentes, es el dolor emocional.

Por lo regular la persona que lo padece, trata de ubicarlo en alguna parte del cuerpo. Por lo general se dice que duele el corazón, porque se ha representado a éste como la sede de los afectos, pero en realidad no sabemos bien dónde duele adentro del cuerpo, es un dolor difícil de ubicar, porque lo cierto es que más que un dolor, es una sensación de malestar difícil de explicar.  

Es más fácil expresar me duele el corazón a me duele algo y no sé ni qué ni dónde", manifestó la Dra. Vanessa Nahoul, Doctora en Psicología Psicoanalítica y coordinadora de la Comisión de Enlace Internacional del Instituto de Investigación en Psicología Clínica Social (IIPCS). 

Y agregó: Si duele el pecho generalmente es por angustia; por ejemplo, la angustia de que el ser amado está lejos y hace falta, la angustia de haber perdido a un ser querido: la angustia de tener deudas y no poder saldarlas y muchas cosas más que nos afectan diariamente. Pero en realidad el corazón como órgano, el corazón en sí, no duele. 

"En algunas personas se agrava el dolor por que la angustia también produce la sensación de falta de aire, y se mezclan sensaciones físicas muy válidas y reales, con sensaciones emocionales causadas por diversos factores.

Uno de los dolores emocionales más fuertes, es el que produce la falta de una pareja o porque se confrontan con su propia dificultad para tener una y que sea duradera. Pero también es cierto que hay a quienes les duele el corazón en ciertas fechas porque en lugar de celebrar con las personas queridas que los rodean - amigos, familiares o pareja-  se ponen a pensar en la persona querida que ya no está, se conectan emocionalmente con los ausentes, piensan en lo perdido y no en lo ganado", señaló la Doctora en Psicología.

El amor no correspondido, la ausencia del ser amado, los celos patológicos e inclusive el amor correspondido, duelen, este último porque se teme a que se pueda acabar o se pierda, y eso nada más, hace que duela, ya que sentimos que quienes nos rodean o lo que nos rodea nos "pertenece" y el miedo a perderlo siempre está latente.

Dolores físicos, de moderado a severo

El dolor afecta severamente la calidad de vida de quien lo sufre, además de que puede llegar a interferir en los ciclos de sueño, alterar el estado de ánimo e incluso el desarrollo de relaciones interpersonales. Además un estado así, puede llevar a desarrollar problemas como aumento de presión, cefaleas frecuente, gastritis y colitis nerviosa entre otras. 

Por lo que la consulta médica es de vital importancia tanto para tratar esa condición, así como evitar la automedicación, práctica muy común y que implica riesgos para la salud del paciente. 

El dolor es definido como un fenómeno subjetivo consistente en una sensación desagradable que indica una lesión real o potencial del cuerpo, el cual se inicia en los receptores especiales que se encuentran repartidos por todo el organismo. 

Cuando el dolor se presenta por largos periodos, es definido como una enfermedad por sí misma, y ante ello los esfuerzos se han dirigido al desarrollo de medicamentos específicos para tratarlo, como es el caso del más reciente medicamento de Schering-Plough, el cual representa una opción para tratar el dolor agudo de moderado a severo, fracturas o esquinces, cefalea y migraña; el dolor postoperatorio y el dolor renal. Siempre bajo la indicación y supervisión de un médico especialista. 

Las características del dolor son variables y por ello se debe establecer un diagnóstico preciso que requiere de observación cuidadosa y continua.  La capacidad  para soportarlo varía según el estado de ánimo, el umbral de dolor de cada persona, la personalidad y las circunstancias particulares de cada quien. 

Lo más importante, es que ante cualquier señal de dolor, se consulte un médico y se deje que sea él quien determine si el origen del mismo es fisiólogico, causado por algún daño orgánico o por un daño emocional. Para los dos tipos hay tratamiento que debe ser administrado por un especialista.

Si el dolor es producido por alguna enfermedad o lesión hay que identificar primero su origen y tratar el origen, si es provocado por tensión, ansiedad, depresión u otra situación emocional se debe consultar un especialista, psicólogo o psiquiatra, para también recibir el tratamiento adecuado y evitar la automedicación y la angustia de no saber qué es lo que produce el dolor.

 

 
 
 
Las situaciones emocionales ocasionan
Las situaciones emocionales ocasionan "dolores en el corazón", espalda y cuello.
Foto: Agencias
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