Millones de personas padecer diferentes problemas de agudeza visual u enfermedades de la vista, que cuando se detectan y tratan oportuna y adecuadamente pueden evitar males mayores que en algunos casos llegan a la ceguera.
Desafortunadamente el principal problema es el desconocimiento de la población respecto a acciones preventivas que existen para la conservación de la salud visual, reconoció Roberto Tapia, licenciado en optometría por la UNAM.
"Para salvaguardar la vista, un primer paso es esclarecer los mitos en torno a la visión, los cuales desvían la atención de las verdaderos factores para la aparición de importantes problemas visuales como conjuntivitis, estrés visual, degeneración macular, daño en córnea y retina, así como catarata", manifestó el especialista.
El optometrista señaló que existen varias ideas, algunas de ellas mitos que giran alrededor de la visión a fin de que la población cuide y conserve su salud visual, y proteja sus ojos de factores de riesgo que deterioren su calidad o lo lleven a desarrollar alguna enfermedad.
Mito: Usar una computadora, ver la televisión o estar frente a otro tipo de monitor provoca daño a los ojos.
Realidad: El estar en constante exposición con video terminales en casa, escuela o trabajo puede llegar a provocar algún problema en la calidad de la visión, principalmente estrés y fatiga ocular. El consejo para las personas que están constantemente expuestos a video terminales como televisión, computadora y monitores, es incrementar el número de parpadeos para evitar el ojo seco y utilizar lentes que bloquean las radiaciones UV que estos instrumentos emiten, además de ofrecer protección contra reflejos y deslumbramiento.
Mito: Solamente en la playa hay que proteger los ojos de los rayos del sol.
Realidad: Todos los días del año, nublados o soleados, estamos expuestos a la radiación ultravioleta (UV) del sol, lo cual representa una amenaza a la salud ocular, ya que la exposición sin protección a estos rayos son un factor de riesgo para el desarrollo de quemaduras en ojos, conjuntivitis, daño en cornea y retina, así como el desarrollo de degeneración macular y catarata.Por lo que la OMS recomienda el uso de lentes que estén avalados por organismos como el Consejo Mundial de Optometría y la Asociación Americana de Optometría.
Mito: Si necesito lentes, significa que mis ojos no son saludables.
Realidad: Requerir anteojos no significa que sus ojos no sean saludables, simplemente tienen un defecto de refracción (miopía, hipermetropía y astigmatismo) o con la edad se presentan cambios que hacen necesario su uso. Sin embargo tener una buena calidad visual va mas allá de la corrección visual, significa mejorar la calidad global de la visión y mantener la salud ocular en el presente y en el futuro. Esto se logra a través de visitar al profesional en salud visual con regularidad, llevar una dieta balanceada, hacer ejercicio, tomar descansos periódicos y parpadear con frecuencia al leer, trabajar con computadoras o ver la televisión y, muy importante, elegir lentes para uso diario que brinden calidad y confort visual, junto con una conveniente protección contra los perjudiciales rayos ultravioleta y el deslumbramiento.
Mito: Comer zanahorias garantiza una visión saludable.
Realidad: Aunque las zanahorias son ricas en vitamina A, nutrimento fundamental para la vista, hay muchos otros alimentos que la contienen como leche, huevo, mantequilla, cereales, calabaza, brócoli, espinacas, entre otros. Por lo tanto, de acuerdo con la Academia Americana de Oftalmología una dieta equilibrada puede proporcionar las cantidades que se requieren de esta vitamina para tener una buena visión.
Mito: Utilizar lentes es una mala costumbre, con el paso del tiempo te vuelves dependiente a ellos y en cada revisión la graduación aumentará.
Realidad: Para quienes necesitan lentes, éstos son sus mejores herramientas de trabajo, ya que proporcionan una mejor visión en cada momento y les permiten tener una buena calidad de vida. Sin embargo, todas las personas, independientemente de requerir graduación o no, necesitan usar lentes que protejan a sus ojos de las situaciones de estrés visual a las que cotidianamente se exponen en la escuela o trabajo a través del uso de computadoras, en casa al ver la televisión o por factores del medio ambiente como la exposición a los rayos UV solares y cambios en la iluminación natural.
Mito: Los exámenes visuales son necesarios en personas mayores.
Realidad: Las enfermedades de los ojos pueden ocurrir en cualquier momento. Es verdad que al envejecer, los ojos corren más riesgo de desarrollar enfermedades, pero las infecciones y padecimientos visuales no respetan edades. Por ello, es importante acudir con un especialista en salud visual para una revisión al menos cada dos años y contar con lentes que ofrezcan calidad, confort y bienestar visual.
En conclusión, ahora el usar lentes, no es cuestión de moda o gusto, sino de protección a los ojos y a la vista, pero estos tienen que ser adecuados para cada persona, de calidad y graduados bien, en caso de necesitar esta característica.