Aunque a la mayoría de las personas, los insectos y gusanos les resultan repulsivos, no se puede negar que algunos de ellos bien cocinados además de muy sabrosos, tienen altas propiedades nutritivas.
Los insectos y gusanos comestibles contienen más proteínas que la carne de otros animales. Las proteínas son necesarias para un adecuado crecimiento, intervienen en la defensa del organismo ya que los anticuerpos del sistema inmunológico son proteínas, son precursores delas hormonas e intervienen en los sistemas de control y en las reacciones metabólicas del cuerpo.
Actualmente se han identificado unas 500 especies de gusanos, chapulines, hormigas, caracoles, escamoles, jumiles (chinches), grillos, avispas y otros que han pasado con excelentes calificaciones las pruebas de sus componentes nutritivos, además de que las sustancias químicas que contienen permiten que sean digeridos fácilmente por el organismo humano.