Miel, exquisito y nutritivo regalo de las abejas

 
 
 
por: Bertha Sola
Fuente: esmas.com
 

La miel, además de ser deliciosa y muy nutritiva tiene muchas propiedades terapéuticas y cosméticas, por lo que debe incluirse en la dieta diaria

 

La miel de abeja es un fluido dulce y viscoso que estos insectos producen a partir del néctar de las flores, ciertas partes de plantas y/o excreciones de insectos chupadores de plantas que son recogidas, transformadas y combinadas con otras sustancias que son almacenadas en los panales en donde se realiza el proceso de su maduración.

La miel tiene muchas propiedades benéficas para el ser humano entre las que podemos nombrar las siguientes:

  • Está compuesta de un 20% aproximado de agua.
  • Un 80% de hidratos de carbono procedentes de sus azúcares: 38% de fructosa, 32% de glucosa, 5% de sacarosa, 7% de maltosa y el resto de isomaltosa, erlosa, rafinosa y otros (cada cucharita de 4gr. aproximados de miel contiene 1g. de glucosa).
  • Proporciona unas 330 cal/100 gr.
  • Tiene sales minerales de fácil asimilación como: potasio, calcio, hierro, fósforo, magnesio, manganeso y cobre.
  • Contiene pequeñas dosis de vitaminas A, C, D, E, K, y las del grupo B que a diferencia de las que contienen las frutas y verduras, no se pierden de una forma rápida en su almacenamiento, sino que se conservan durante largo tiempo. 
  • Es muy rica en enzimas: diastasa, amilasa, invertasa, catalasa, peroxidasa y lipasa y contiene ácidos orgánicos como: málico, vínico, cítrico, láctico, oxálico, fosfórico, acético y fórmico, al que se atribuyen sus propiedades antisépticas.

Aunque la miel tiene un agradable sabor y se utiliza para endulzar y preparar algunos alimentos, también tiene innumerables propiedades para la piel y la salud:

  • Es utilizada para la elaboración de cremas y productos que ayudan a cicatrizar y humectar la piel.
  • Al diluirla en leche tibia se puede aplicar en el cuerpo y la cara, para exfoliarlos.
  • Mezclada con yema de huevo y aceite de almendras quita la resequedad de la piel
  • Mezclada con jugo de limón, elimina la grasa de la piel.
  • Si se mezcla con agua de berros, sirve para quitar las manchas de la piel.
  • Ayuda con la irritación y las cicatrices de quemaduras cuando se mezcla con glicerina y limón.
  • Hacer gárgaras de miel diluida en agua ayuda a aliviar malestares en la garganta, gracias a su efecto expectorante y antitusigésino.
  • Tomar una cucharada de miel en las mañanas, dejándola diluir bien en la boca y esperar al menos una hora antes de ingerir cualquier otro alimento ayuda a quienes sufren de úlcera gástrica.
  • Tomar cucharadas de miel y limón ayudan a combatir molestias en la garganta, a calmar la tos y a controlar la fiebre.
  • Tomar una cucharada de miel de abeja con el desayuno, proporciona más energía para poder realizar las actividades físicas y mentales diarias.
  • Un poco de miel de abeja bajo la lengua, ayuda a reestablecer de inmediato los niveles de glucosa en un cuadro de hipoglucemia.

La miel es el ingrediente de muchísimas recetas caseras para aliviar todo tipo de males ya que favorece la producción de fosfatos orgánicos que regulan el ritmo cardíaco y estimulan el riego coronario, influye sobre las enfermedades reumáticas y estimula el metabolismo hepático, tiene un efecto desintoxicante en todo el organismo, y es un extraordinario reconstituyente.

Hay diferentes tipos de miel dependiendo de el lugar en donde se haga y de la flor de la que se haya extraído el néctar. Cada una tiene sabor y propiedades diferentes:

  • Miel de azahar y de limón: es de color ámbar claro, muy dulce y de agradable aroma, con propiedades relajantes y para combatir el insomnio.
  • Miel de romero: es típica de la zona mediterránea, de color ámbar y al cristalizar es de color casi blanco. Recomendada para dolencias hepáticas, acidez y úlceras de estómago.
  • Miel de brezo: de color oscuro y sabor fuerte, muy energizante, rica en hierro. Combate la gota y anemias.
  • Miel de espliego: de sabor agradable, tiene propiedades tónicas y antiinflamatorias, alivia la tos y la laringitis, ya que es un excelente antiséptico de bronquios y pulmones.
  • Miel de eucalipto: Tiene un sabor fuerte e inconfundible, de color ocre oscuro, muy indicado en tratamientos de catarros y gripes. Ayuda a la expulsión de cálculos.
  • Miel de bosque: tiene un alto contenido en sales minerales, hierro y enzimas.
  • Miel de tomillo: se ha consumido tradicionalmente por sus propiedades digestivas, para combatir flatulencia, cólicos e indigestiones.
  • Miel de anís: es estimulante, estomacal, expectorante y antiespasmódica.
  • Miel de aguacate: es depurativa, de sabor fuerte y de propiedades diuréticas.
  • Miel cremosa: es batida, de cristalización homogénea y es ideal para untar pan y tostadas.
  • Miel milflores: es procedente de diversas flores, por lo que su aroma y sabor variará según la flor predominante. Por sus propiedades edulcorantes se recomienda para sustituir el azúcar.

La miel es muy agradable para el paladar además de ser nutritiva y brindar mucha energía. Es por eso que podemos decir que el consumo de miel y su utilización es una buena idea para cuidar nuestra salud.

 
 
 
La miel es un alimento muy rico y nutritivo que no debe faltar en la dieta.
La miel es un alimento muy rico y nutritivo que no debe faltar en la dieta.
Foto: Cortesía
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