La alimentación es muy importante para la salud, pero no solamente debemos cuidar los alimentos, sino también los ingredientes con los que los preparamos, ya que muchos de ellos aumentan el colesterol, las grasas o son irritantes para el estómago.
Uno de los ingredientes que se utiliza para casi todos los guisos y platillos es sin duda el aceite.
Lo ideal y más recomendado por los médicos es el consumo de aceites vegetales, sin colesterol para preparar los alimentos que por sus propiedades benéficas para el cuerpo y la piel son ideales al consumirlos.
Los aceites vegetales además contienen grasas importantes que ningún otro alimento tienen, por lo que no se pueden sustituir. Es mejor consumirlos crudos pero también algunos se pueden usar en fritos.
Entre los aceites vegetales y sus beneficios, están:
- Aceite de cáñamo: Es muy digerible y tiene un sabor muy peculiar. Aporta un alto nivel de proteínas y ácidos grasos. Tiene aplicaciones terapéuticas, ayuda a prevenir y controlar alergias, es muy efectivo en productos de belleza e higiene personal y es muy usado para dar masajes. No se deben freír alimentos con él.
- Aceite de calabaza: Previene las caries, la caída del cabello y las uñas frágiles. Es bueno para la expulsión de parásitos intestinales, combatir la colitis, el estreñimiento, los problemas de la próstata y problemas cardiovasculares. También tiene efecto diurético y evita la inflamación de la vejiga.
- Aceite de maíz (no refinado): Sirve para combatir el envejecimiento e hidratar el cuerpo por su vitamina E. Previene enfermedades cardiovasculares. También se utiliza para dar masajes.
- Aceite de soya: Son de alta asimilación y de fácil digestión. Aportan omega 3 y 6, elementos que son buenos para el corazón, beneficia los procesos neurológicos y ayuda a controlar el colesterol.
- Aceite de cártamo: Ayuda a mejorar padecimientos como arterioesclerosis, artritis reumatoide y colesterol alto. Tiene efecto laxante ligero, no soporta altas temperaturas por lo que se debe tomar crudo.
- Aceite de sésamo: Es bueno para la memoria, para la resequedad del cuerpo y el cuero cabelludo, los problemas de colesterol, el reumatismo y el sistema nervioso.
- Aceite de oliva: Es rico en ácido oleico que ayuda a las enfermedades relacionadas con el colesterol, favorece la absorción del calcio, es bueno para la piel y las enfermedades del hígado.
- Aceite de lino o linaza: Es producto de las semillas de lino. Su uso más común es para el alivio del estreñimiento pero también es benéfico para las alergias, la artritis, la presión alta, prevenir hemorragias en el útero y es un buen aliado para disminuir los trastornos en la menopausia.
- Aceite de girasol: Contiene mucha vitamina E que es buena para combatir problemas cardiovasculares. Tiene efecto antioxidante por lo tanto, es bueno para la piel. Se puede tomar crudo o utilizarlo para freír alimentos.