El arroz es un alimento básico ya que los cereales son la base de una adecuada alimentación.
Es un cereal que se ha utilizado desde tiempos muy remotos y en muchas civilizaciones ha sido la base de su alimentación, de tal forma que dos terceras partes de los habitantes del mundo ahora lo consumen como parte de su dieta normal.
Se sabe que su cultivo empezó en el suroeste de Asia hace aproximadamente 7,000 años y que en sus inicios fue utilizado como moneda de cambio. En la edad media fue introducido a Europa y después del descubrimiento de América, este cereal fue introducido a América, convirtiéndose en uno de los alimentos de mayor consumo por las familias.
Por cada 100 gr. aporta unas 360 calorías, su contenido en grasas es bajo y no tiene colesterol, es rico en hidratos de carbono complejos, que se digieren lentamente, proporcionando un nivel constante de glucosa al organismo. Proporciona todos los aminoácidos esenciales y es rico en vitaminas B1, B2, B3,B6, E y sobre todo ácido fólico, calcio. fósforo, hierro y niacina.
En caso de que el arroz sea integral, el contenido en ácido fólico se multiplica por 20 y el de niacina por 2.
No contiene gluten, por lo que es un alimento muy indicado para personas con intolerancia al gluten y para niños de corta edad, es hipoalergénico y contiene fósforo, que favorece el trabajo intelectual y potasio, que relaja los músculos y el sistema nervioso.
Además es fácil de digerir, tiene un sabor suave, agradable y combinable con todo tipo de platillos y se puede preparar de muchas formas, en forma de sopa aguada, sopa seca, como parte de ensaladas, como postre en forma de un rico arroz con leche.
El arroz es tan importante que el dejar de consumirlo, al igual que otros carbohidratos puede implicar:
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Que le falte al cuerpo una fuente natural de energía para funcionar.
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Se pueda generar una intoxicación de la sangre afectando al riñón o al hígado de forma irreversible.
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Se acumule grasa en el cuerpo.
Los cereales como el arroz se digieren y se convierten en glucosa, nutrimento que alimenta al cerebro y a cada célula del cuerpo para que funcionen adecuadamente y tengan energía, por lo que en personas diabéticas su consumo debe ser controlado.
Cuando se combina con leguminosas, se forma una proteína de alto valor nutritivo en dietas sin carne. Y al combinarse con otros productos animales o vegetales es un alimento completo.
Se cocina rápido, fácil y se puede preparar blanco, rojo, verde, amarillo según el gusto y puede ser sazonado al gusto. En cualquiera de sus presentaciones es delicioso: sólo, en ensaladas, con verduras, hierbas finas, carnes, en sopas y hasta postres.
Su consumo es necesario y útil en todas las edades:
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Para el crecimiento y desarrollo integral de los bebés y niños.
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En adolescentes y adultos jóvenes.
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Para evitar el sobre peso y obesidad en los adultos y prevenir muchas enfermedades crónicas.
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Para proveer de energía a adultos mayores, ya que puede ser cocinado en caldos, combinado son otras semillas y verduras y es fácil de digerir.
Pero no solamente es base de una adecuada alimentación, sino que se ha comprobado que ayuda a controlar y prevenir enfermedades como gastritis, diarreas, estreñimiento, hiperlipidemias y arteriosclerosis entre otras, pero cabe aclarar que sus propiedades no sustituyen el tratamiento médico indicado y diagnosticado.
Además muchas familias lo usan como emplastos para el control de afecciones de la piel, inflamaciones osteoarticulares, contracturas musculares, traumatismos o abscesos, siempre con la aprobación del médico correspondiente, ya que por ejemplo el arroz integral contiene principios activos como el almidón, albuminoides, vitamina B1 en la cascarilla, proteínas, grasas, glutina y celulosa.
Por si fuera poco, el arroz blanco es antidiarreico y antiinflamatorio.
Así que ya lo sabes, el arroz es uno de los alimentos más completos, baratos y rápidos de preparar, no dejes de incluirlo en tu dieta.
Elige los mejores alimentos, cuida tu salud y la de tu familia