Los radicales libres, de los que quizá ya has escuchado algo, son partículas inestables que recorren el organismo y que al unirse con otras moléculas, se multiplican y desencadenan una reacción que daña las células existentes provocando principalmente el envejecimiento celular y favoreciendo el desarrollo de enfermedades.
Los radicales libres son átomos, por lo general de oxígeno, altamente reactivos e inestables, que se liberan cuando los alimentos son metabolizados en las células para producir energía y se producen constantemente en el organismo.
- Principalmente por medio de reacciones bioquímicas con el oxígeno, que tienen lugar en el metabolismo celular normal.
- Por fagocitos de la sangre, en una reacción inflamatoria controlada.
- En algunas ocasiones, como respuesta a la exposición a radiaciones ionizantes, rayos ultravioleta, contaminación ambiental, exceso de ejercicio, hiperoxia, humo de cigarrillos y tabaquismo, dietas ricas en grasas, ciertas drogas, pesticidas, anestésicos y otros factores.
Cada radical libre formado en el organismo puede iniciar una serie de reacciones en cadena que continúa hasta que los radicales libres sean eliminados. Los radicales libres desaparecen del organismo tras diversas reacciones con otros radicales libres (conjunción de electrones desapareados y se inactivan), o lo que es más importante debido a la acción del sistema antioxidante, lo que provoca la disminución de la funcionalidad de ciertas células, dando lugar al envejecimiento y a enfermedades neurodegenerativas, como el mal de Parkinson o el Alzheimer.
El sistema anti-oxidante del cuerpo protege los tejidos de los efectos de los radicales libres y contiene tres grupos principales de antioxidantes:
- Anti-oxidantes primarios: que previenen la formación de nuevos radicales libres.
- Antioxidantes secundarios: que capturan los radicales evitando las reacciones en cadena, entre ellos están la vitamina E y C, el betacaroteno, el ácido úrico, la bilirrubina y la albúmina.
- Antioxidantes terciarios: que reparan las biomoléculas dañadas por los radicales libres e incluyen enzimas reparadoras de ADN y la metionina sulfoxido reductasa.
Pero ¿qué ocurre si el sistema antioxidante falla?
Cualquier deficiencia en el sistema antioxidante provoca la pérdida de protección de los tejidos frente al ataque de los radicales libres, lo que se ha relacionado con varias enfermedades como: el cáncer, la fibrosis quística, las enfermedades cardiovasculares, la esterilidad, las cataratas, el envejecimiento prematuro y la artritis reumatoide entre otras.
Si bien no se puede dejar de producir radicales libres, diversas investigaciones han demostrado que nuestro propio cuerpo produce varias sustancias destinadas a unirse a los radicales libres y neutralizarlos, pero también que hay alimentos que ingerimos que contienen antioxidantes que ayudan en esta tarea.
Desde hace varias décadas se sabe que las vitaminas C y E y el Beta Caroteno poseen propiedades antioxidantes, igual que minerales como el selenio, zinc, manganeso y cobre, pero ahora se ha descubierto que un buen número de alimentos, específicamente de origen vegetal poseen propiedades antioxidantes que en varios casos son mucho más poderosas que las de las vitaminas y minerales mencionados.
Algunos antioxidantes se encargan de un tipo de radical libre y otros de otro, sin embargo cuando un antioxidante ha llevado a cabo su labor protectora, se convierte en un radical libre, a lo que el organismo responde o regenerándolo o favoreciendo su autodestrucción, pero a veces puede reaccionar también causando daños, por eso los investigadores se centran en promover el consumo de varios y diversos alimentos y no de uno sólo.
Muchos son los alimentos que contienen elementos antioxidantes, entre ellos están la zanahoria, la calabaza, la papaya y los mangos, la sandía, la calabaza, los pimientos verdes, las papas, las manzanas, los melocotones, los vegetales de hojas verdes, el melón, el tomate, la sandía, las guayabas rosadas, las calabaza, la espinaca, el pimiento rojo, la yema de huevo, el aguacate, el apio, el perejil, la espinaca y otros vegetales de hojas verdes oscuras y en las frutas cítricas.
Así que ya lo sabes, con tu alimentación puedes protegerte de muchas enfermedades graves y del envejecimiento prematuro, y hay de dónde escoger según el gusto de cada quien, así que a combinar los alimentos mencionados y a mantener una mejor calidad de vida fácilmente.