La mayoría de las dietas reductoras no funcionan a largo plazo ocasionando el efecto rebote, que puede ser más peligroso por los cambios metabólicos a que es obligado el cuerpo.
Perder el peso que se ha ganado durante muchos años no es nada fácil, y es por eso que la mayoría, por no decir todas las personas que se han sometido a dietas que ofrecen milagros en poco tiempo no funcionan.
Según El Dr. Rodrigo Figueras, endocrinólogo y especialista en obesidad, para bajar unos kilos se tiene que acudir con un especialista para que evalúe los factores que han propiciado el sobrepeso en cada persona.
Es necesario saber qué tan grave es el problema, después qué factores lo propiciaron, como la falta e ejercicio o problemas generados por una mala alimentación, pero también es necesario saber si el problema se debe a problemas endocrinológicos o del metabolismo, por ello el diagnóstico y tratamiento, así como la dieta ideal debe ser asignada de forma personal.
Entre las cosas importantes que un nutriólogo o endocrinólogo tiene que saber está el gasto energético basal o cuánta energía necesita cada persona para realizar sus actividades y funciones vitales diarias.
Tomando esto como base se elabora una restricción calórica con el fin e diseñar un plan de alimentación que ayude a reducir peso sin poner en riesgo la salud y el bienestar de la persona.
También es importante saber que bajar varios kilos en poco tiempo puede tener serias consecuencias, lo más recomendable es reducir entre 500 gramos y un kilo a la semana, lo que a muchos no convence ya que quieren ver los efectos en mucho menor tiempo.
El efecto rebote, consiste en que después de haber hecho todas las dietas posibles, anunciadas, y de usar una serie de productos y aparatos para ejercicio y lo peor aún de haber consultado a muchos pseudo-doctores, no solamente se recupera con rapidez el peso perdido sino que en muchos casos hasta aumenta el que ya se tenía.
El Dr. Figueras considera que es un enorme riesgo acudir con especialistas que además de una dieta estricta indican la ingestión de pastillas, gotas como lo son las hormonas tiroideas para acelerar el metabolismo, diuréticos, para perder líquidos y anfetaminas para suprimir el hambre.
El problema radica en que momentáneamente, la persona cumplió con su sueño de bajar rápidamente de peso, recomendará al médico que lo atendió y regresará cuando vuelva a aumentar de peso, lo que será más rápido de lo que se imagina.
Sin embargo, lo que no saben es que cuando se deja de ingerir los medicamentos el metabolismo se hace más lento y entonces con lo poco que coman suben de peso, porque se almacenará más grasa y lo peor es que se puede caer en un círculo vicioso que puede ser muy, pero muy peligroso.
Por eso, si quieres bajar de peso te recomendamos:
- Consultar con un especialista que sepa bien lo que hace, endocrinólogo o nutriólogo calificado.
- Cambiar tus hábitos alimenticios, con relación a tipo y cantidad de alimentos, número de comidas al día, alimentos que consumes entre comidas, respeto a los horarios y control de alimentos que contengan grasas y carbohidratos.
- Hacer ejercicio todos los días, por lo menos media hora diaria de caminar con paso fuerte.
- No permanecer sentado todo el día.
- No comer en la cama.
- Desayunar bien, comer moderado y variado y cenar ligero.
- Tomar 2 litros de agua diariamente.
- Evitar el consumo de bebidas alcohólicas en exceso.
- No hacer dietas recomendadas por amistades y si se hacen analizar bien lo que proponen, sus beneficios y sus riesgos.
- Evitar ponerte sustancias para "quemar grasa" o tomar medicamentos para adelgazar, ya que alteran el funcionamiento normal del metabolismo, a menos que sean recomendados por el médico calificado.
Y lo más importante, cuida la alimentación de tus hijos, el problema de obesidad y sobre peso en la población infantil es grave y su alimentación depende sobre todo de los hábitos que desarrollen y les inculquen sus familiares cercanos.