¿Quién es el malo de la película?

 
 
 
por: INNNSZ/Bien Contigo
Fuente: Cortesía
 

No hay alimentos buenos o malos, lo que hace daño es la forma y cantidad del consumo de cada uno de ellos

 

Hace algunos años, las "culpables" del sobrepeso eran "las harinas" (tortilla, arroz, pan, etc.). Por ejemplo, se recomendaba que se comiera mucha carne pero sin tortillas...

Tiempo después el azúcar se convirtió en "la mala de la película", casi como si fuera "veneno". Se recomendaba mejor no probarla "jamás". Por esos años inició la producción de sustitutos de azúcar en nuestro país.

Casi al mismo tiempo, se nos dijo que la grasa era la "culpable" de todos nuestros males (crema, mantequilla, mayonesa, aguacate, etc.) parecían "alimentos prohibidos".

Aún ahora, hay tendencias que siguen subrayando que los carbohidratos (pan, pasta, arroz, tortilla, etc.) son "los villanos de la película". Pero las dietas que favorecen una alta ingestión de proteínas pueden provocar daños en las funciones de nuestro hígado y riñones, porque un alto consumo de proteína produce sustancias tóxicas.

Lo más importante es comprender que NO EXISTEN ALIMENTOS "BUENOS" Y "MALOS" sino formas adecuadas e inadecuadas de comer.

También es importante considerar lo que comemos (o no) de manera habitual.

Si gozamos de buena salud, no es "terrible" si ocasionalmente comemos un pequeño pedazo de pastel, pero no es recomendable hacerlo diariamente. "Lo malo es la costumbre", señala un experto en nutrición.

El sobrepeso y la obesidad o en su caso, un peso adecuado y gozar de buena salud, dependen de nuestro hábitos de cada día (cómo y cuánto comemos y qué tanto nos movemos).

En esta película, los alimentos no son los villanos. Lo que hay que corregir son las costumbres perjudiciales.

 
 
 
Lo importante de una buena alimentación es cómo y cuánto se come.
Lo importante de una buena alimentación es cómo y cuánto se come.
Foto: AP
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