Hay quienes creen que existen alimentos que producen "adicción" a quien los consume, es decir, que si la persona prueba ese alimento, no puede parar de comer. Por ejemplo, alimentos que contienen azúcar refinada o harina blanca.
Pero más que alimentos adictivos, existimos personas con conductas adictivas, con cierto "talón de Aquiles".
Por ejemplo, un plato sopero de frijol cocido en agua y sal, es un alimento saludable. Pero habrá quien "se pique" comiendo frijoles. O se nos puede antojar mango con limón, sal y salsa enchilosita. Pero si en lugar de medio mango, nos desatamos y queremos comer tres, cuatro o cinco, es mejor evitar el primer bocado.
Si sabemos que hay alimentos que no podemos manejar y cuando los probamos sentimos compulsión por seguir comiendo, no es el alimento en sí, somos nosotros.
¿Eres de los que dices que sólo vas a tomar una rebanadita de pastel y terminas comiéndote la mitad?
¿Eres de los que si pruebas un chocolatito no puedes detenerte hasta que te terminas la caja? ¿Cuál es tu talón de Aquiles?
Obsérvate, conócete y cuídate.