Afortunadamente, podemos revisar la información nutrimental de los productos para saber, exactamente, qué nos estamos metiendo a la boca.
Hay algunos productos que son especiales para diabéticos y que efectivamente no contienen azúcar. Pero en ocasiones tienen más contenido de grasa que el producto del mismo tipo que no es light (por ejemplo, los chocolates o las galletas).
Revisa la etiqueta que informa el contenido del producto que deseas comer.
Es muy importante que te fijes en el tamaño de la porción. Incluso revisa "porciones por paquete" y te quedará más claro que la información corresponde a una porción y no al paquete completo.
Aunque vienen muchos datos, pon especial cuidado en los gramos de fibra (a mayor cantidad de fibra, el alimento es más saludable); a los gramos de grasa (evita los alimentos con alto contenido en grasa) y a las kilocalorías (kcal). Compara los datos del producto "light" con el que no lo es para que corrobores qué tan "light" es.
(Fuente: INCMNSZ)
Aunque hay bebidas que aparentemente no tienen "nada" (menos de 5 kilocalorías, 0 grasa) tampoco hay que abusar de ellas. Una de vez en cuando, no pasa nada, pero diez al día "porque es light" no es lo más saludable.
