En general, el que las mujeres no disfrutaran en la cama o la pasaran un poco menos mal, no era tan importante como en el caso de los hombres, a quienes desde siempre se les ha otorgado el privilegio del goce sin cuestionamiento alguno.
Esto a pesar de que también han sido identificadas y bien definidas una serie de disfunciones sexuales femeninas que pueden ser la causa de grandes frustraciones personales y sexuales. Durante las visitas al ginecólogo, es un tema que no se trata, los urólogos que se han especializado en disfunciones masculinas, no han dado importancia a las femeninas y las pocas mujeres que querían solucionar alguno de sus problemas, en general acuden al psicólogo, quien no tiene referencias biomédicas para identificar los motivos biológicos de una disfunción sexual.
Y es que sobre todo en el caso de la sexualidad femenina, el asunto es más complejo, porque en la manifestación de la sexualidad están implicados no solamente factores biológicos, sino afectivos, educativos y hasta religiosos.
Sin embargo, la disfunción sexual de las mujeres es más frecuente de lo que se piensa, ya que algunos estudios realizados en Estados Unidos y otros países de América, revelaron que alrededor del 43% de las mujeres presentaban algún tipo de disfunción sexual y esto solamente considerando a aquellas mujeres que se atrevieron a dar su opinión.
Después del boom ocasionado por el Viagra masculino y con la idea también de favorecer el disfrute sexual de las mujeres a partir de la menopausia, fue lanzado al mercado el Viagra femenino o la pastilla rosa. Pero los resultados no fueron los esperados.
Y es que el uso de la Viagra femenina parece enfocarse únicamente a lograr la lubricación, para que se logre más fácilmente la penetración, como si solamente esto es lo que produce placer en la mujer.
Y es que de nada sirve lubricar si no se tiene deseo. Así que se llegó a la conclusión de que si bien el Viagra no hace daño ni tiene efectos secundarios, tampoco sirve para lo que fue creado, ya que las pruebas clínicas realizadas demostraron que esta pastillita no logra aumentar, ni siquiera despertar la excitación sexual en las mujeres.