Los celos son un sentimiento humano, normal y en ocasiones muy gratos. No conocen edad, sexo o condición física o económica, se sienten desde la infancia hacia los padres, hermanos, amigos, compañeros, jefes y se agudizan enorme y peligrosamente cuando se sienten con relación a nuestra pareja.
La historia, las noticias, las novelas y la literatura nos revelan hechos dramáticos de asesinatos, violencia o suicidios relacionados con los controvertidos celos.
Así es, este sentimiento que puede ser tan dulce, ya que refleja el amor, el deseo de ayudar, las ganas de compartir y vivir con alguien cada momento de la vida, puede llegar a ser la parte oscura del amor, cuando su motivación es la envidia, el temor a la soledad, la inseguridad y el sentido de posesión y control absoluto sobre una persona.
Ante una situación de celos, generalmente los hombres tienden a la violencia y las mujeres se consumen en la lamentación y autocompasión, pero los dos se sumen en una terrible depresión que ocasiona graves daños a la salud.
Pero ¿por qué se originan? Todos los seres humanos de forma natural tenemos necesidad de sentir que somos especiales para alguien. La palabra “te quiero” significa, por un lado el sentimiento de la otra persona hacia nosotros, pero por el otro, es símbolo de posesión, “te quiero, pero para mí”.
Los celos son normales y el riesgo de perder a la pareja existe siempre porque el ser humano vive en sociedad, se desarrolla en grupos y desarrolla múltiples relaciones a lo largo de su vida que cambian de grado de vinculación. Se manifiestan durante toda la vida, pero suelen ser muy peligrosos en la adolescencia, ya que esta etapa es de identificación, autoaceptación y experimentación de los primeros sentimientos sexuales y aunque generalmente el novio o novia de la adolescencia no va a ser la pareja definitiva, los jóvenes ponen todo su amor e ilusiones en esta relación.
El problema real de los celos, ni siquiera tiene que ver en muchos casos con el amor, sino con la posesión, la seguridad y la imagen social. Un hombre teme perder las atenciones y cuidados que le brinda su esposa y una mujer el apoyo económico que le da el hombre y bajo estas circunstancias los dos se revelan al abandono viven bajo situaciones verdaderamente desgastantes.
Por otro lado, es normal que tengamos miedo a la soledad, al olvido, a la traición, a la infidelidad o al abandono y más si se han tenido experiencias previas que nos hayan lastimado o nos lleven a desconfiar de la persona amada.
Los celos pueden ocasionar graves problemas en nuestra salud física, mental y social y pueden llegar a crear situaciones verdaderamente peligrosas con las que además, nuestra seguridad, libertad y vida estén en peligro. Algunos han llegado a situaciones tales como el que los hombres duden de su paternidad, las mujeres abandonen su hogar, se busquen evidencias de infidelidad aunque no las haya, ambos desarrollen adicciones y se realicen verdaderas escenas y “osos” delante de los supuestos rivales.
Los celos excesivos pueden llegar a provocar:
- Estrés de tal forma que repercuta en problemas digestivos, de insomnio, malestar general, dolores de cabeza y hasta cardíacos.
- Mentalmente nos pueden afectar tanto que muchas personas han llegado a la obsesión, la violencia, los asesinatos o el suicidio.
- Socialmente generan situaciones muy desgastantes que dañan severamente todo tipo de relación y productividad en nuestros grupos de relación, amigos, familias, escuelas o centros de trabajo.
Los celosos y celosas, son personas que sufren de privación de afecto, que se creen tratados injustamente y tienen sensaciones desgarradoras cuando aparece un contrincante imaginario o real, que según ellos recibe más atención. Los celosos inmediatamente se autocomparan, de devalúan a sí mismos y son capaces de hacer cosas ridículas basados en la falta de confianza en sí mismos y en el “honor herido”.
Si tú eres de los que:
- Buscan constantemente cualquier “evidencia” de infidelidad.
- Pierdes tu tiempo siguiendo a la persona amada .
- Gastas exageradamente en ropa y artículos de arreglo personal para verte bien y/o compras muchos regalitos para tu pareja.
- Tienes exceso de detalles, que llegan a agobiar a tu pareja.
- Le prohíbes ciertas relaciones y/o dejas de acudir a ciertos lugares y cuando acudes observas con detalle el tipo de comportamiento y las reacciones de tu compañero o compañera.
- Si tus celos se unen con la ira y agredes verbal o físicamente a tu pareja.
- El checas si la persona acude a los sitios en donde te dijo que iba a estar.
¡Cuidado!, estás perdiendo el control sobre tus celos y puedes convertir tu vida y la de tu pareja en un verdadero infierno y el resultado final, será la pérdida de tiempo, de libertad, de confianza y de alegría.
Para evitar llegar a estos extremos:
- Quiérete mucho y deja que el amor crezca entre los dos sin presiones ni temores.
- Comprende que la libertad es un derecho de todos, para ir, opinar, comentar, amar y tomar decisiones personales que merecen ser respetadas aunque nos duela y aunque tengamos que renunciar a quien no nos ama de verdad.
- Prepárate siempre para enfrentar cambios en la vida y pérdidas, aunque tengan que ver con la persona amada.
- Comprende que los celos destruyen las más hermosas relaciones cuando obsesivamente llevan a la presión, obligación y privación de la libertad de ambas personas, ya que son tan malos para quien los siente como para quien es celado.
- Habla con tu pareja siempre de tus dudas y temores y sean sinceros, más vale un mal rato con respeto que deje un grato recuerdo, que una situación que seguro va a llevar al desarrollo de sentimientos negativos permanentes.
- Aprende a manejar los duelos, es decir las pérdidas, no hay que arraigarse a nada o a nadie de forma que su pérdida se convierta en un fracaso total en tu vida.
- Reflexiona sobre el origen real de tus celos, no seas injusto y piensa que cuando ya no hay amor, todo intento te llevará al fracaso, ya que el problema no es en sí el rival que origina tus celos, sino la crisis en una relación que obviamente no está funcionando.
- Sé fiel a quien libremente has escogido y muy honesto u honesta si hay un cambio en tus sentimientos, antes de empezar una nueva relación.
- Evita escenitas de celos que siempre complican las relaciones y no te abandones a la soledad, las personas con un grupo mayor de amistados superan mejor su temores y abandonos ocasionales.
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