Papanicolaou

 
 
 
por: Redacción
Fuente: esmas.com
 

Un examen rápido, fácil y económico que puede salvar la vida de miles de mujeres que se ver afectadas por el terrible cáncer cervicouterino

 
En 1941 George N. Papanicolaou descubrió y pudo indentificar células cancerosas en la parte superior de la vagina de una de sus pacientes.

Así surgió el examen que ha podido detectar y controlar a tiempo esta enfermedad que sigue desafortunadamente siendo la primera causa de muerte de mujeres en edad reproductiva y adulta.

Después de varios estudios, este examen se modificó a lo que hoy se practica como la técnica más efectiva para la detección temprana del cáncer del cuello de útero o sea el cervix y se llama Papanicolaou.

El cervix es la parte inferior del útero, que se abre hacia la vagina y está cubierto por una pequeña capa de tejido llamada epitelio cervical.

Normalmente las células de este epitelio crecen desde las capas más profundas hacia la superficie del cerviz para después descamarse, es decir caerse, pero cuando estas células crecen de forma anormal, pueden generar lesiones precancerosas, que si no se controlan y tratan adecuadamente pueden desarrollar cáncer.

El cáncer del cuello del útero antes de manifestarse como tal o de presentar síntomas, pasa por varias etapas que empiezan con la lesión precancerosa llamada displacia y que según su avance puede ser leve, moderada o severa, de ahí se desarrolla un carcinoma in situ, es decir, plenamente localizado en el cuello uterino y posteriormente se desarrolla el cáncer invasor, que es muy difícil de controlar.

De ahí la enorme importancia que tiene el Papanicolaou, ya que cuando una mujer se lo realiza regularmente se pueden detectar las células malignas y con un tratamiento adecuado, en miles de casos el cáncer se ha podido erradicar.

Este examen que no es doloroso, toma pocos minutos y no tiene un costo elevado, en los centros de salud institucionales, se realiza gratuitamente y se puede realizar también en los consultorios ginecológicos.

Para realizar el examen, el médico introduce un espéculo en la vagina para abrir las paredes vaginales y el cuello del útero, este procedimiento no tiene por qué molestar.

Después toma una muestra del tejido del cervix, raspando suavemente las paredes del cuello uterino con una pequeña espátula.

La muestra obtenida se coloca en un portaobjetos, que es un pequeño rectángulo de vidrio y se le añade un tinte especial para poder identificar las células bajo el microscopio.

Para realizar el examen exitosa y oportunamente, se recomienda:
- Hacerlo anualmente a partir de los 18 años en todas las mujeres con una vida sexual activa, o antes si tuvo relaciones a menor edad.
- Practicarlo, con mayor frecuencia durante el año, si la persona ya ha presentado antedecentes en sus análisis anteriores.
- No realizarlo durante el periodo mentrual o si existe una infección vaginal o de transmisión sexual como son: la cándida, tricomoniasis, clamidia o gorrorrea.
- Se recomienda no practicar ninguna ducha vaginal por lo menos 2 a 3 días antes del examen, ya que se podrían perder las células anormales en caso de existir.
- También se debe evitar el uso de tampones o aplicar tratamientos con óvulos o cremas vaginales, durante las 24 horas previas al Papanicolaou, ya que los resultados se alteran.

Es importante saber que muchas veces el Papanicolaou, puede aportar resultados anormales por otras causas que no son precisamente cáncer o lesiones precancerosas, llamadas displacias. También puede ser anormal el resultado cuando el cervix están inflamado o irritado por alguna infección.

En caso de que esto suceda y el médico tenga duda, solicitará un examen llamado colposcopía, cuyo procedimiento para la toma de muestra es igual al del Papanicolaou, pero para el análisis de las células se utiliza un colposcopio, que es un microscopio que permite al médico ver el cuello del útero con más detalle ya que tiene una luz muy potente y una lente de aumento que permite ver con mayor presición y tomar la muestra adecuada del tejido para realizar la biopsia.

Entre los factores de riesgo para contraer cáncer cervicouterino, están:
- Las mujeres con más de un compañero sexual o que su compañero sexual tiene más de una compañera sexual.
- Si ha padecido verrugas, ocasionadas por el virus del papiloma humano.
- Si padece SIDA.
- Si la mujer fuma.
- Si tiene antecedentes de una madre o hermana con cáncer cervicouterino.

Para el tratamiento y dependiendo del nivel de daño o lesiones:
- Se puede realizar una cirugía para quitar parcial o totalmente el útero y otros órganos involucrados en el cáncer.
- Se pueden remover las células anormales utilizando criocirugía, método en donde se aplica frío para congelar las células.
- También se utiliza la cauterización con electricidad.
- El uso de medicamentos de quimioterapia.
- La radioterapia.

En todo caso, para prevenir esta terrible enfermedad que cada año cobra millones de vidas, de madres, de mujeres en edad productiva, de jóvenes, lo mejor es dedicar un ratito de un solo día del año, para realizar un examen de Papanicolaou y evitar complicaciones tan graves.

 
 
 
Cortesía: Educación Médica Contínua S.A. de C.V.
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Foto: Cortesía
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