Independientemente de que toda mujer a partir de la pubertad debe revisar sus pechos por lo menos una vez al mes para tratar de identificar cambios de color, tamaño, estructura, forma o la presencia de bolitas, también es recomendable que toda mujer se haga una mastografía cada año a partir de los 50 años o antes si se es una persona con factores de riesgo como: antecedentes familiares (madre o hermanas con cáncer de mama) o con problemas de cualquier tipo en mamas o pezones.
Cuando el dolor mamario es muy fuerte, molesto o incapacitante, se recomienda a las mujeres que lo padecen.
- Una dieta baja en grasas y en derivados de la leche.
- El uso de anticonceptivos orales previamente recomendados por el médico y tomando en cuenta la edad y características de cada mujer.
- Uso de medicamentos específicos a recomendación del médico.
- Abandonar el tratamiento de reemplazo hormonal después de la menopausia, según criterio del médico.
Cuando el dolor mamario es cíclico, se sugiere:
- Revisión médica completa.
- Establecer un calendario del dolor para identificar factores de riesgo.
- Usar siempre un sujetador firme para evitar el movimiento.
- Seguir una dieta baja en grasas.
- Valorar las opciones en cuanto al uso de medicamentos, u hormonas o en casos sumamente extremosos las cirugías.
Se debe acudir al doctor de inmediato cuando:
- Se presenta un nuevo bulto a aumenta la densidad del tejido mamario al palparse el pecho.
- Cuando hay cambio en el tamaño, color, forma o contorno del pezón.
- Cuando hay dolor mamario frecuente y muy molesto.
- Cuando hay inflamación de ganglios lo que se palpa al tocar bajo la axila.
- Cuando aparecen arrugas u hoyuelos en la piel del pecho.
- Cuando se presenta secreción con sangre o pus.
- Cuando hay descamación en la piel del pezón.
- Cuando hay enrojecimiento, cambio de temperatura (caliente), o engrosamiento de la piel de los pechos.